El precio del diésel se ha disparado un 31 % (44,8 céntimos más por litro) y el de la gasolina un 19 % (28,2 céntimos) desde el inicio de la guerra en Oriente Medio el pasado 28 de febrero, según la Organización de Consumidores y Usuarios.
Estas subidas afectan especialmente a las grandes cadenas, aunque también se han notado con fuerza en las gasolineras low cost, debido a su menor margen comercial.
El diésel supera los 2 euros
Actualmente, el diésel supera los 2 euros por litro en el 6 % de los surtidores de grandes cadenas en el Estado, según un análisis de más de 12.000 estaciones.
La OCU advierte de que, si el precio sube apenas 3 céntimos más, este porcentaje podría escalar hasta el 28 % de los surtidores.
Entre las marcas con más estaciones por encima de ese nivel destacan Petronor, seguida de Repsol, además de otras como Campsa o Moeve.
Menor diferencia entre gasolineras caras y baratas
El estudio también refleja que la diferencia de precios entre estaciones low cost y grandes cadenas se ha reducido del 20 % al 15 %, aunque sigue permitiendo un ahorro relevante: hasta 24 céntimos por litro en diésel y 22 céntimos en gasolina.
Entre las más económicas aparecen Alcampo, Tamoil, Bonarea, GM Oil y Plenergy, mientras que entre las más caras destacan Valcarce, Repsol y Petronor.
Llenar un depósito de 50 litros en estas últimas puede suponer hasta 11 euros más en diésel y 10 euros más en gasolina respecto a las opciones más baratas.
Repsol y Petronor, entre las más caras
Según otro informe de FACUA-Consumidores en Acción, Repsol y su filial Petronor mantienen los precios medios más altos del gasóleo entre las principales cadenas, seguidas de BP y Moeve. El encarecimiento de los carburantes se produce en un contexto de tensión internacional y volatilidad energética, que continúa presionando al alza los precios para los consumidores.