Las advertencias que aparecen al final de muchos anuncios de medicamentos son conocidas por prácticamente todo el mundo: “Lea las instrucciones de este medicamento y, en caso de duda, consulte al farmacéutico”. Es un mensaje habitual en la publicidad de determinados fármacos y recuerda la importancia de utilizar los medicamentos de forma segura y siguiendo las indicaciones correspondientes.
Sin embargo, todavía existen muchas dudas sobre aspectos cotidianos relacionados con los medicamentos. Una de ellas tiene que ver con algo tan habitual como el blíster en el que vienen las pastillas: ¿por qué algunos son transparentes y otros están completamente cubiertos? ¿Se pueden sacar los comprimidos y guardarlos en un pastillero?
La farmacéutica argentina Verónica Olmos ha abordado estas cuestiones en un vídeo publicado en redes sociales que se ha convertido en viral. En él ofrece una serie de recomendaciones sobre la conservación de los medicamentos, el uso de pastilleros y la importancia de mantener determinados fármacos protegidos de la luz, la humedad o la temperatura.
Eso sí, existe una precisión importante: no se debe decidir cómo conservar un medicamento únicamente por el color de su blíster. Las condiciones específicas aparecen en el envase y en el prospecto de cada medicamento, tal y como recuerda la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS).
¿Qué significa el color del blíster de las pastillas?
Según explica Olmos, uno de los aspectos que conviene observar es el tipo de protección que presenta el envase. La farmacéutica señala que algunos medicamentos pueden presentar un blíster que permite ver el comprimido, mientras que otros están completamente protegidos por una capa de aluminio u otro material.
La razón es que determinados medicamentos necesitan protección frente a factores ambientales como la luz o la humedad. En estos casos, mantenerlos dentro de su envase original es importante para garantizar las condiciones de conservación establecidas.
La AEMPS contempla precisamente indicaciones específicas como conservar el medicamento en su embalaje original o mantener el envase perfectamente cerrado cuando sea necesario protegerlo de la luz y/o la humedad.
Por eso, antes de sacar una pastilla de su blíster, lo recomendable es consultar las instrucciones concretas del medicamento y su prospecto.
¿Se pueden guardar las pastillas en un pastillero?
Los pastilleros pueden resultar prácticos para organizar tratamientos, especialmente cuando una persona tiene que tomar diferentes medicamentos a lo largo del día. Sin embargo, no todos los fármacos deben sacarse de su envase original.
La farmacéutica recomienda prestar especial atención a aquellos medicamentos que necesitan estar protegidos frente a la luz, la humedad o determinadas condiciones de temperatura.
Los símbolos, siglas y leyendas son elementos de relevancia que se encuentran en el etiquetado y aportan información sobre el medicamento.
En estos casos, sacar los comprimidos del envase y almacenarlos durante días en otro recipiente puede modificar las condiciones de conservación para las que el medicamento ha sido diseñado.
La recomendación general de la AEMPS es clara: las condiciones especiales de conservación deben consultarse en el envase y en el prospecto.
Cuidado con las siglas LP, AP o XR
Otro de los puntos que aborda Olmos son los medicamentos que incorporan determinadas siglas en su nombre o envase, como LP, AP o XR. “Por ningún motivo se pueden fraccionar”, advierte.
Estas abreviaturas pueden utilizarse para identificar determinadas formulaciones de liberación modificada, aunque su significado exacto depende del medicamento concreto. En caso de duda sobre si un comprimido puede partirse, triturarse o fraccionarse, hay que consultar el prospecto, al médico o al farmacéutico. La forma farmacéutica y las instrucciones específicas de cada medicamento determinan cómo debe administrarse.
En el etiquetado solo se deben declarar aquellos excipientes que tengan una acción o efecto reconocidos.
Este documento recoge información relevante sobre el medicamento, como su composición, indicaciones, forma de administración, posibles efectos adversos, contraindicaciones y condiciones de conservación.
La AEMPS señala que el etiquetado de los medicamentos puede incluir precisamente advertencias como “Leer el prospecto antes de utilizar este medicamento”, además de las condiciones especiales que deben respetarse para su correcta conservación.
Por eso, aunque el médico o farmacéutico haya explicado previamente cómo tomar un medicamento, el prospecto sirve como referencia escrita para consultar cualquier duda que pueda surgir durante el tratamiento.
¿Qué ocurre con los medicamentos durante el verano?
La conservación cobra todavía más importancia durante los meses de calor. La AEMPS recuerda que las condiciones de temperatura específicas aparecen indicadas en el envase y que algunos medicamentos deben conservarse en nevera, mientras que otros requieren mantenerse por debajo de 25 o 30 grados.
En verano, hay que prestar más atención a la conservación.