El Consejo Vasco de Finanzas Públicas ratificó ayer los datos que ya se habían hecho públicos el pasado mes, y por los cuales la recaudación de las tres diputaciones forales por tributos concertados alcanzó el pasado año los 20.324,5 millones de euros, una cifra que ha resultado superior a los 20.092 millones estimados en la última reunión del CVFP en octubre y un 11% más que el año anterior. Se trata de un nuevo récord de recaudación tras un nuevo ejercicio con dificultades derivadas de la influencia de la coyuntura internacional sobre la escena económica loca, y donde la gran preocupación ha estribado en el descenso (-17,3%) en la recaudación en el Impuesto de Sociedades. En términos absolutos lo captado a través de esta vía fue de 1.438 millones de euros, 300 millones menos que el año pasado.
De hecho, dentro de la imposición directa, mientras el IRPF experimenta una subida interanual del 14,2%, hasta alcanzar los 7.790 millones de euros, el Impuesto por Sociedades que abonan las empresas cayó un 17,3%, consecuencia de una “combinación de factores económicos y empresariales”, expuso ayer el consejero de Hacienda, Noël d’Anjou, en la rueda de prensa posterior a la reunión. Más de dos tercios de ese dencenso global se explican por una caída en la recaudación de este tributo en Bizkaia, que fue de 234 millones de euros menos. De ese volumen, 95 millones se deben a único contribuyente, explicó la diputada general de Bizkaia, Elixabete Etxanobe.
La caída de la recaudación en el Impuesto de Sociedades “no responde a la realidad del conjunto de la empresa vizcaina y especialmente a las pymes, que conforman el grueso del tejido productivo y del empleo”, sino a “situaciones extraordinarias que han afectado a la liquidación del impuesto en un grupo reducido de grandes contribuyentes”. En todo caso, con una economía en el que los márgenes de beneficio de las empresas vascas siguen cayendo por las menores exportaciones al exterior -especialmente a Europa y en aspectos como la energía y la automoción-, los ingresos por esta figura tributaria también se resienten. Así, el diputado general de Araba, Ramiro González, indicó que a pesar del momento difícil, las empresas alavesas “han sabido generar empleo”, y apostó por “apoyar más que nunca a las empresas y ayudarlas en su transformación”.
Por último, en el caso guipuzcoano, la diputada general, Eider Mendoza, achacó el descenso en la recaudación en Sociedades al impacto de las EPSV, que tuvieron el pasado año un “rendimiento extraordinario¨ y que han obligado a realizar unas devoluciones de 100 millones de euros, cuando el anterior fueron de 30 y este año de 60 millones. Gipuzkoa es el Territorio Histórico en el que EPSV tienen un mayor peso en Gipuzkoa, hasta el punto de que aglutinan el 65% del total de estos planes de ahorro en el conjunto de Euskadi.
La buena marcha en general de la economía, con la demanda interna y los servicios tirando de los ingresos y del empleo, han ayudado a elevar la recaudación, si bien el crecimiento tan fuerte respecto al año previo se explica también en parte porque en 2024 la recaudación se vio lastrada por el impacto negativo de las devoluciones a los mutualistas, que costaron 697 millones a las arcas. El consejero de Hacienda y Finanzas, Noël d’Anjou, destacó la “capacidad de Euskadi de seguir navegando en escenarios internacionales complejos sin perder de vista el rigor y la solvencia”, con el propósito de mantener un desarrollo económico “sólido, sostenible y compartido”.
El detalle de los ingresos muestra que, en la imposición indirecta, la recaudación por IVA -incluidos los ajustes con el Estado- ha experimentado un incremento del 13,3% respecto a la recaudación de 2024, “sostenido en la demanda interna y el consumo, así como por los efectos de los cambios normativos y las medidas adoptadas para atajar el fraude de los hidrocarburos”, destacó el Consejo.
Una vez conocidos el cierre de la recaudación tributaria y los pagos al Estado derivados del Cupo, el importe definitivo de las aportaciones de las haciendas forales al Gobierno Vasco asciende a 13.770,6 millones de euros. Esta cifra es 570,6 millones de euros más alta que el importe inicialmente previsto en el presupuesto de 2025. Asimismo, y de acuerdo a los resultados del cierre de recaudación, el Fondo General de Ajuste se dota por un importe de 121,2 millones de euros, y se distribuirá entre los territorios de Araba y Gipuzkoa, por un importe de 75,5 y 45,7 millones de euros, respectivamente.
Por su parte, la presidenta de Eudel, Esther Apraiz, destacó el incremento de los ingresos y aprovechó para referirse al nuevo impuesto turístico que tramitan las diputaciones, subrayando que “lo deseable” es que esta nueva figura tributaria -cuya recaudación será de los ayuntamientos-- se apruebe “antes del verano” y tenga un carácter “homogéneo”.