El próximo 31 de marzo se conmemora el Día Mundial contra el Cáncer de Colon, y, con motivo de esa fecha, la Asociación Contra el Cáncer ha puesto en marcha una intensa campaña de concienciación bajo el lema "Juega tu papel".
Por ello, Contra el Cáncer en Bizkaia quiero incentivar la participación ciudadana en los programas de cribado de Osakidetza, fundamentales para combatir el tipo de tumor con mayor incidencia en Euskadi.
Una enfermedad con alta incidencia, pero curable
El cáncer colorrectal es el que más afecta a la población vasca, registrándose en 2024 un total de 2.085 casos detectados por Osakidetza. De estos, 1.154 se dieron en hombres y 935 en mujeres, lo que demuestra que es una enfermedad que afecta a ambos sexos de manera significativa.
A pesar de estas cifras, existe un mensaje de esperanza: nueve de cada diez personas pueden curarse si el cáncer se detecta en estadios iniciales. De hecho, la detección precoz no solo aumenta las probabilidades de supervivencia, sino que permite aplicar tratamientos mucho menos agresivos.
Para difundir este mensaje, la asociación está instalando mesas informativas en diversos municipios vizcaínos durante esta semana. Además, la iniciativa se reforzará con publicidad en marquesinas, farmacias y centros de salud para llegar a aquellas localidades donde no haya presencia física de voluntarios.
Proceso sencillo
El programa de cribado está dirigido a personas de entre 50 y 74 años, y el proceso es sumamente sencillo: el ciudadano recibe un aviso por SMS y posteriormente un kit en su domicilio con las instrucciones para recoger una pequeña muestra de heces. Una vez obtenida, se deposita en un contenedor específico en su ambulatorio, sin necesidad de pedir cita previa.
Actualmente, el 70% de la población diana participa en estas pruebas, pero las autoridades sanitarias y la asociación subrayan la importancia de alcanzar el 100%.
Así, Arantza González, coordinadora Promoción de la Salud, Prevención e Información de la asociación, advierte que no se debe "bajar la guardia" aunque ya se haya realizado la prueba en años anteriores".
Además, Juan Zuloaga, superviviente de la enfermedad, destaca que la rapidez en la detección fue vital en su caso: "Soy uno de esos nueve entre diez que están curados". En ese sentido, Zuloaga hace un llamamiento a la responsabilidad individual, no solo por uno mismo, sino por el entorno familiar, animando a no ignorar posibles síntomas y a participar en los controles rutinarios.