Los efectos de la inteligencia artificial (IA) sobre el empleo general parecen ser limitados hasta el momento, aunque cada vez hay más evidencia de que está afectando negativamente el empleo en subgrupos específicos, en particular los trabajadores jóvenes en ocupaciones altamente expuestas.
Así se desprende de un artículo publicado por el Banco Central Europeo (BCE), que centra su análisis en Estados Unidos, donde es probable que dichos efectos se hayan hecho visibles antes que en otras grandes economías.
Los autores del estudio reconocen un potencial significativo de la IA para transformar los mercados laborales, subrayando que su impacto en el crecimiento del empleo puede ser tanto positivo como negativo, al permitir una mayor productividad, pero también desplazando puestos de trabajo, por lo que su impacto neto depende de la importancia relativa de estos efectos en cada país.
Mayor productividad
En este sentido, la adopción generalizada de la IA en las empresas de EE.UU. generaría efectos positivos en el empleo, aunque estos ocultan una considerable heterogeneidad entre los distintos grupos ocupacionales, mientras que la evidencia inicial en la UE sugiere que las empresas que adoptan tecnologías de IA experimentan mayores aumentos de productividad, sin que la tecnología sustituya la mano de obra a corto plazo.
En este sentido, una reciente encuesta del BCE ha indicado que las empresas con altos niveles de adopción de IA o inversión relacionada tienen más probabilidades de contratar personal adicional.
En concreto, el estudio aprecia una disminución promedio del 4% del empleo en puestos con alto riesgo de sustitución por IA, como economistas o diseñadores gráficos, entre 2019 y 2025, mientras que en puestos con bajo riesgo de sustitución, como electricistas o profesores de secundaria, aumentó un 13% durante el mismo periodo.
Lanzamiento de ChatGPT
Como consecuencia, la composición del empleo en EE.UU. ha cambiado y la proporción de empleos de bajo riesgo en el total del mercado laboral estadounidense ha subido del 23% al 25%, mientras que la proporción de empleos de alto riesgo ha disminuido del 35% al 33%.
"La IA ya ha provocado una reasignación de puestos de trabajo en el mercado laboral estadounidense", señalan los autores, para quienes los datos indican una brecha cada vez mayor entre el crecimiento del empleo en ocupaciones con alto riesgo de sustitución por IA y ocupaciones con bajo riesgo de sustitución, lo que concuerda con estudios que muestran que la IA está afectando el crecimiento del empleo en subgrupos ocupacionales específicos.