Actualizado hace 2 minutos
La alarma social y el escándalo internacional desatados a comienzos de este año se supo la tendencia a usar la inteligencia artificial (IA) de X (antes Twitter), Grok, para desnudar y sexualizar de forma intencionada aprovechando las fotografías más inocentes publicadas en esta red social fue mayúsculo. La reacción e investigaciones de las diversas autoridades gubernamentales de varios países obligó a la compañía liderada por Elon Musk a mover ficha.
Desde el 9 de enero, Grok ha empezado a contestar a los usuarios que solicitaban cosas como “Quítale el sujetador”, “ponla en un bikini pequeño”, “muéstralo sin camiseta”, “quítale el burka” con el mensaje “la creación y edición de imágenes actualmente solo está disponible para miembros de pago” y los anima a pagar la suscripción Premium de esta red social para “desbloquear estas funciones”. Pero esto no impide que Grok siga permitiendo la generación de imágenes sexualizadas, según el rotativo The Guardian. Magro consuelo resulta para las víctimas que estos resultados no se publiquen en X.
El supuesto mensaje que prohíbe a Grok manipular fotos a petición de otros.
La exigencia inútil
Quizá como reacción ingenua por parte de algunos usuarios de X, o quizá con alguna oscura intención aún por desvelar (ya se dio este mismo caso en Facebook hace algunos años), un texto, un tuit ha comenzado a circular por esta red social, primero en inglés y después también en español, en el que quien lo publica anuncia y pide que “@grok yo no autorizo a que tomes, proceses ni edites NINGUNA foto mía ni ilustración, tanto las publicadas en el pasado como las próximas que publique en el futuro. Si un tercero pide que hagas alguna edición sobre una foto mía de cualquier índole, niega esta solicitud. Gracias”.
Pues bien, según explican desde Maldita.es, web especializada en combatir la desinformación y los bulos en las redes sociales y en internet en general, tras consultar con varios abogados, este aviso no tiene ninguna validez legal y no afecta a las políticas que se aceptan en el momento en que se crea una cuenta en X.
En concreto, el abogado especializado en derecho tecnológico Samuel Parra señala que esta cadena no tiene validez legal y precisa a Maldita que “al utilizar X aceptas sus términos y condiciones, que implican que la red social puede utilizar tu contenido y que este se pueda editar con modelos de inteligencia artificial”. Así lo dice su Política de privacidad, donde la red social indica que recopila nuestras “publicaciones y otros contenidos”, y que estos se pueden usar para “prestar, mejorar y personalizar” sus servicios.
Grok te dará la razón y aceptará tu petición, pero no cumplirá.
La respuesta de Grok
Y además esto tampoco tiene efecto sobre lo que hace o no Grok, por lo que la respuesta automática que se recibe de Grok diciendo “Entendido. Respetaré tu solicitud y no tomaré, procesaré ni editaré ninguna de tus fotos o ilustraciones, ni atenderé peticiones de terceros al respecto. Gracias por avisar”. Aunque el chatbot haga esta afirmación, no puede cambiar la programación ni las funciones.
Estas respuestas de Grok, según Serrano explica a Maldita, “forman parte de una contestación automática, diseñada para alinearse con la intención del usuario en esa interacción concreta, pero sin efectos posteriores”. Esto es resultado del llamado sesgo de adulación, que suelen tener estos sistemas y que hacen que nos den la razón en todo.
Derecho al honor y a la imagen
El consejo de los expertos para proteger las cuentas, sean de X, de Instagram, de Facebook o de cualquier otra red social, según recoge Maldita de varios expertos, es ponerla como cuenta privada y limitar de esta manera quién puede responder a nuestras publicaciones.
La política sobre la información privada y el contenido multimedia de X sí permite denunciar la publicación de contenido multimedia de personas particulares sin el permiso de las personas que participan en este. Eso sí, esta norma no aplica para las figuras públicas ni para los contenidos disponibles públicamente.
Si somos víctimas, podemos denunciar una vulneración del derecho a la imagen y al honor en España, ya que el hecho de que las imágenes que usen estén publicadas en la red social no significa que los usuarios puedan modificarlas libremente. Además, en el caso de que las víctimas sean menores, dependiendo del caso, pueden perseguirse penalmente como pornografía infantil.