Actualizado hace 3 minutos
Vivimos en una época en la que las redes sociales condicionan la vida de millones de personas, y aplicaciones como Instagram contribuyen a que media humanidad viva obsesionada con parecer diez años más joven o con simularlo utilizando filtros de TikTok para tener cara de bebé. Pues bien, en China hay un hombre al que le ocurre justo lo contrario: no necesita cremas ni bótox, ni tampoco hacerse selfies con una luz cenital, porque directamente parece un niño. No un adulto joven que sea cerca a los 30 y al que le siguen pidiendo el carné en la puerta de la discoteca o cuando compra alcohol en el supermercado, sino un niño de Primaria.
El Benjamin Button chino
El protagonista es Hou Xiang, un actor chino de 40 años que en redes sociales ha sido bautizado como el Benjamin Button chino porque aparenta tener unos 12. La historia se ha viralizado después de que reaparecieran fotos en las redes sociales junto a su mujer y muchos usuarios pensaran que eran madre e hijo.
Hou Xiang.
Según recoge el portal Oddity Central, Hou Xiang nació de un parto prematuro y su madre sufrió desnutrición durante el embarazo. Todo ello influyó en que su desarrollo físico se detuviera alrededor de los nueve años, algo que marcó toda su vida. Mientras el resto de niños crecían, él se quedó con aspecto infantil, con una voz aniñada y con una estatura poco habitual para un adulto. Y eso no es fácil de gestionar.
Papeles infantiles
Pese a ello, Hou Xiang decidió aprovechar precisamente aquello que le hacía diferente. Con el apoyo de su familia se lanzó a la interpretación y en 2005 consiguió un papel en la popular sitcom china Home with Kids. La gracia es que interpretaba a un alumno de primaria cuando ya tenía 19 años, similar a lo que pasaba en España con muchos actores en Al salir de clase, que casi en la treintena se metían en el papel de estudiantes de instituto. Y coló perfectamente.
Después llegarían otras producciones como Stepfather, Chuang Guandong o Tunnel Warfare, casi siempre con personajes mucho más jóvenes de lo que indica su carné de identidad. Los directores, de hecho, destacaban que trabajar con él tenía ventajas evidentes, porque podían contar con alguien con la apariencia de un niño, pero con la disciplina y la profesionalidad de un adulto. Eso sí, a él su físico le limita muchísimo los papeles que puede interpretar.