Política

EH Bildu defiende que el nuevo estatus “no puede quedar en el cajón”

El PNV había avisado de que el salto debe ser cualitativo y servir para algo
La portavoz de EH Bildu en el Congreso, Mertxe Aizpurua, con el portavoz parlamentario, Pello Otxandiano, en un acto de las anteriores elecciones europeas / EH Bildu

El PNV abrió una negociación discreta sobre el nuevo estatus de autogobierno con dos premisas: por un lado, que el acuerdo tuviera, como mínimo, el respaldo de los jeltzales, el PSE y EH Bildu para tener alguna opción de pasar el filtro de las Cortes estatales y para que fuera transversal; y, por otro lado, que la reforma no fuera un mero retoque administrativo para cubrir el expediente, sino que representara un salto cualitativo real y sirviera para blindar el autogobierno vasco frente a las erosiones de competencias. EH Bildu, por su parte, defendió este viernes, sin matices, que el nuevo estatus “no puede quedar en el cajón como ha ocurrido otras veces”.

La reflexión, que no tuvo mayor desarrollo, la realizó en una entrevista en ETB-1 la portavoz de EH Bildu en el Congreso de los Diputados, Mertxe Aizpurua. Vino a colación de una pregunta sobre el reciente rifirrafe entre Pello Otxandiano y el presidente del EBB del PNV, Aitor Esteban. Otxandiano lo había acusado de actuar con “ansiedad” y generar confusión con los plazos para cerrar un primer acuerdo y con el agua que ve en la piscina. Como el portavoz parlamentario de EH Bildu hizo tanto hincapié en la “ansiedad” de Esteban y pidió actuar con “serenidad”, le acabaron preguntando si EH Bildu quiere decir que este debate no le corre prisa, algo que Otxandiano negó. Por ello, unas horas después, Esteban le pidió que se aclarase y que escogiera entre “serenidad” o “prisa”, y avisó de que el nuevo estatus debe servir para algo, y no solo para felicitarse de que por fin se hace una reforma. A Aizpurua le preguntaron este viernes si EH Bildu quiere serenidad o prisas, y escogió una respuesta no demasiado comprometedora: “Seguramente, una combinación de ambas”. A renglón seguido, trató de explicarlo diciendo que corre prisa en el sentido de que “no puede quedar en el cajón como ha ocurrido otras veces”, pero tiene que haber “tranquilidad” en el sentido de la “paciencia estratégica” que defiende EH Bildu, para “tomar esas decisiones mirando al futuro”.

Aizpurua únicamente añadió que sigue el diálogo y que, mientras haya conversaciones, “estamos en una buena situación”. “Si se agotan” esos contactos o “no se ofrece alternativa”, “nos deberíamos preocupar”. En cualquier caso, confió en que se produzca un acuerdo.

EH Bildu no se pronunció sobre los contenidos, pero en fechas señaladas como el aniversario del Estatuto de Gernika ya dio muestras de su giro estratégico hacia posiciones más gradualistas para lograr “avances”, lo que supone alejarse de la estrategia del todo o nada. La izquierda abertzale no respaldó el Estatuto de Gernika y, si la negociación sobre el nuevo estatus o reforma estatutaria se saldara con un acuerdo, le permitiría quitarse esa espina en su trayectoria política y estampar su firma en el primer gran acuerdo sobre la institucionalización de la CAV. El único precedente, salvando las distancias, fue el acuerdo sobre la Ley Municipal con el PNV en 2016.

Concierto Político

En el marco de la discreción que preside estas conversaciones, los partidos han evitado hacer declaraciones públicas sobre los contenidos. Sin embargo, el secretario general de los socialistas, Eneko Andueza, sí desveló hace días que el gran obstáculo que ve ahora mismo es que la relación con el Estado “no puede ser de igual a igual” porque, a su juicio, no sería constitucional. Este ha sido siempre el gran nudo gordiano porque, más allá de compartir la idea de la Comisión del Concierto Político o la Comisión de Cooperación para abordar los proyectos estatales antes de su aprobación, nunca ha llegado a existir una coincidencia clara sobre qué hacer en caso de que persistiera el desacuerdo.

20/03/2026