La escuela vasca se prepara para un salto cualitativo en su ecosistema tecnológico. Con una inversión de 271,6 millones de euros, el Departamento de Educación ha presentado en el BEC ante 600 directores y directoras su hoja de ruta para los próximos cuatro años. Este ambicioso plan busca consolidar los logros previos —como la digitalización total de las aulas— y avanzar hacia un modelo más ético, inclusivo y soberano. Según la consejera de Educación, Begoña Pedrosa, el Plan de Transformación Digital 2025-2029 busca "avanzar" hacia una "educación innovadora, inclusiva y preparada para el futuro" en la que alumnado, profesorado y familias "participen activamente en una cultura digital segura y crítica". Y en ese sentido, considera que el plan "una estrategia viva que irá evolucionando e incorporando nuevos proyectos".
La gran novedad de esta estrategia es Iradi, una plataforma educativa integral basada en software libre. Con este movimiento, el Gobierno Vasco busca garantizar su soberanía digital, reduciendo la dependencia de grandes corporaciones tecnológicas como Google Workplace for Education para asegurar que la gestión de los datos y procesos de enseñanza se mantenga bajo estándares públicos y transparentes. Esta iniciativa, cuenta con una inversión de casi seis millones de euros. A diferencia de las soluciones comerciales cerradas, Iradi se ha concebido como un ecosistema integral que abarca desde la gestión documental hasta las comunicaciones por videoconferencia y correo electrónico. El objetivo es ofrecer un entorno de aprendizaje ubicuo donde la creación de contenidos multimedia y la administración del centro se realicen bajo una arquitectura propia, adaptable a las necesidades específicas de cada comunidad escolar.
El desafío más importante del proyecto reside en su implementación. Actualmente, solo uno de cada cien centros utiliza la plataforma, pero el Gobierno Vasco quiere que Iradi llegue al 50% de los centros para el año 2029. Para lograr esta transición, el plan no solo financia el desarrollo técnico, sino que destina recursos específicos a la formación intensiva de los equipos directivos y docentes, además de crear un servicio de soporte técnico que acompañará a los centros en su día a día. El plan no ignora la irrupción de la Inteligencia Artificial (IA). El documento subraya la necesidad de una integración "responsable y ética", apostando por la transparencia en su uso. Además, ante el aumento de los riesgos en la red, se reforzará la ciberconvivencia y la seguridad digital, elevando la protección de los centros frente a ciberamenazas y promoviendo el bienestar emocional del alumnado en entornos virtuales.
De la "herramienta" a la "competencia"
Tras haber cumplido el hito de entregar portátiles al 100% del alumnado desde 5º de Primaria hasta Bachillerato, el foco se desplaza ahora hacia la acreditación. Se implementarán sistemas para certificar oficialmente su competencia digital (bajo el marco europeo DigComp), con itinerarios formativos personalizados y niveles avanzados (C1 y C2). Se trata de un factor clave para su futura empleabilidad. Se mantendrá la formación continua para que los docentes no solo dominen la técnica, sino que lideren una pedagogía innovadora que incluya pensamiento computacional, robótica y realidad virtual (VR). El plan pone especial énfasis en los colectivos vulnerables y en el empoderamiento de las familias mediante programas de alfabetización digital.
Begoña Pedrosa, consejera de Educación del Gobierno Vasco.
Por su parte, la Formación Profesional buscará posicionarse como referente internacional, actualizando sus currículos para formar a los técnicos que el mercado laboral tecnológico demanda actualmente. También plantea transfromar la oferta de FP hacia un modelo híbrido que combine la formación presencia y on line para ofrecer más flexibilidad y personalización a los estudios. Con este despliegue, el sistema educativo vasco aspira no solo a modernizar sus infraestructuras, sino a formar ciudadanos críticos y preparados para una sociedad donde la tecnología es el eje vertebrador.
"La tecnología no es un fin en sí mismo"
Durante la presentación de la Estrategia, la consejera Pedrosa ha insistido en que la digitalización educativa debe situar siempre a las personas en el centro, “la tecnología no es un fin en sí mismo, sino una herramienta para mejorar el aprendizaje, reforzar la igualdad de oportunidades y preparar a la juventud vasca para los retos del siglo XXI”.
Además, ha explicado que la estrategia busca consolidar una comunidad educativa digitalmente competente y consciente del uso responsable de la tecnología, “avanzar hacia una educación innovadora, inclusiva y preparada para el futuro, en la que alumnado, profesorado y familias participen activamente en la construcción de una cultura digital segura y crítica”.
La consejera también ha querido subrayar el carácter abierto del Plan, “Adimen Digitala no es un documento cerrado, sino una estrategia viva que irá evolucionando e incorporando nuevos proyectos y nuevas iniciativas para dar respuesta a los retos que vayan surgiendo”. En este sentido, ha lanzado un mensaje directo a los centros educativos, “esta transformación ocurre en las aulas. Por eso, queremos escucharos y contar con la experiencia del profesorado y de los equipos educativos”.