El Ayuntamiento de Durango daba a conocer hace unos días su Plan de Acción de la Agenda 2030, una hoja de ruta que orientará las políticas municipales hacia un modelo de desarrollo más sostenible, justo e igualitario, en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas. El documento, elaborado de forma participativa con agentes sociales, educativos, económicos e institucionales, recoge cinco grandes líneas estratégicas que definen las prioridades del municipio para los próximos años.
Uno de los ejes principales es la construcción de una ciudad saludable, sostenible y preparada para el cambio climático. Entre las medidas previstas se encuentra la mejora de la movilidad mediante un autobús urbano eléctrico, la creación de aparcamientos disuasorios, una red de bidegorris, zonas cubiertas para bicicletas y trayectos escolares más seguros. En el ámbito ambiental, se reforzará la educación ambiental, se naturalizarán los patios escolares, se continuará con la protección del arbolado y la recuperación de ríos, y se impulsará el compostaje, además del control de emisiones y la elaboración de un censo de amianto.
En cuanto al desarrollo económico, el plan apuesta por un modelo local basado en la innovación, la economía circular y el empleo de calidad. Para ello, se pondrá en marcha un Plan de Revitalización Comercial, se avanzará en el turismo sostenible, se revisará la regulación de las viviendas turísticas y se reforzará el papel de infraestructuras como Landako Gunea y la Plaza del Mercado. Asimismo, se apoyará tanto al sector industrial como al primario, reactivando la Mesa de Baserritarras, y se ampliarán los programas dirigidos a la juventud para favorecer su acceso al empleo.
Otra de las líneas clave del plan es la cohesión social y el bienestar de las personas, con actuaciones dirigidas a mejorar las condiciones en barrios con mayores necesidades, apoyar a personas en situación vulnerable y fomentar iniciativas solidarias como los bancos del tiempo. Se reforzarán los servicios de atención y ayudas para personas mayores y cuidadoras, se desarrollará el III Plan de Igualdad, se identificarán espacios urbanos inseguros para las mujeres y se reconocerá el papel activo del movimiento feminista local. La participación juvenil se impulsará a través del Gazte Foroa, el programa Suk Aldatu, actividades en la naturaleza y propuestas dirigidas a la infancia.
El impulso de la cultura, el euskera y la educación también ocupa un lugar destacado en la hoja de ruta. Se ofrecerán cursos gratuitos de euskera, se reforzará su uso en el comercio y en la vida cotidiana, y se elaborará un plan cultural para preservar el patrimonio local. Durango promoverá su reconocimiento como Ciudad de los Libros y capital de la cultura vasca.