El Ayuntamiento de Durango ha puesto en marcha una consulta pública previa para recoger la opinión de la ciudadanía sobre el futuro desarrollo de los antiguos terrenos liberados por el trazado ferroviario (PERI-1 Ferrocarril). Esta iniciativa busca adaptar la ordenación urbanística a las necesidades actuales del municipio en materia de acceso a la vivienda, servicios públicos, infraestructuras sanitarias, movilidad sostenible y zonas verdes. La actuación da continuidad al compromiso alcanzado tras la consulta popular de 2021 y al preacuerdo firmado con el Gobierno Vasco a finales de 2023. La nueva alternativa descarta el planeamiento aprobado en 2006, que contemplaba 554 viviendas organizadas en torres de hasta 18 plantas, y reduce la edificabilidad residencial de 1,40 a 0,90 metros cuadrados construidos por metro cuadrado de suelo. La propuesta planteada contempla ahora la construcción de aproximadamente 420 viviendas, de las cuales 252 serán libres, 84 de protección social y 84 de protección tasada.
Una de las principales novedades de este ámbito es la reserva de suelo para la edificación del futuro Centro de Alta Resolución (CAR) promovido por Osakidetza, el cual aunará atención primaria y especializada. La infraestructura sanitaria sustituirá al edificio de oficinas previsto en el plan original y contará con una estimación de 10.500 metros cuadrados construidos sobre rasante y unos 3.000 metros cuadrados subterráneos destinados a servicios y aparcamiento, requiriendo una parcela aproximada de 7.000 metros cuadrados rodeada de una plaza pública de acceso.
Asimismo, la intervención permitirá transformar la antigua traza del tren en uno de los ejes principales de la malla verde recogida en el nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU). Este corredor buscará favorecer los desplazamientos peatonales y en bicicleta, integrar áreas de esparcimiento para distintas edades y reducir los impactos del cambio climático mediante nuevos espacios naturales en las antiguas cocheras.
Aportaciones
A través de la consulta previa, la ciudadanía podrán valorar los equipamientos necesarios, las alturas de los inmuebles, las prioridades residenciales y la seguridad del entorno. Las aportaciones pueden realizarse de forma telemática hasta el 16 de noviembre a través de la plataforma municipal. Esta encuesta marca el inicio de un proceso participativo más amplio que incluirá un informe de conclusiones, talleres de trabajo y la presentación de alternativas ante el Consejo Asesor del Planeamiento Municipal antes de la aprobación inicial de la modificación urbanística.