El Ayuntamiento de Donostia pone en marcha un Observatorio de la Vivienda para realizar una radiografía de las necesidades y de las posibilidades que ofrece la ciudad en materia de vivienda. Además, una vez se tengan esos datos sobre la mesa, el objetivo será proponer soluciones concretas e "imaginativas" que, tal y como ha anunciado esta mañana el alcalde de Donostia, no pasan solo por construir nuevas viviendas, sino por actuar sobre lo ya construido.
Así, el Ayuntamiento de Donostia quiere analizar la situación de la vivienda en la ciudad desde diferentes ángulos, teniendo en cuenta cómo ha cambiado la sociedad y cuáles son las necesidades actuales reales. Esta será la primera tarea que realizará, según detalla el alcalde Jon Insausti, del Observatorio de la Vivienda: "nos va a permitir tener una radiografía concreta de cómo está la vivienda en la ciudad y de cómo podemos generar nuevas oportunidades de vivienda en la ciudad construida. Entre otras cosas, porque la tipología de sociedad está cambiando y la ciudad construida que tenemos, muchas veces, no es acorde a esa sociedad o a esa demanda que tenemos". Por ello, el alcalde donostiarra asegura que "nos toca mirar también a la ciudad construida para ser imaginativos y plantear alternativas que, tal vez, hasta ahora no habían estado sobre la mesa".
Siete líneas de actuación
Este Observatorio de la vivienda espera tener los primeros datos en un mes y trabajar en 7 líneas de actuación. Una de ellas, será estudiar las posibilidades de segregación ya que hay numerosas viviendas que superan los 130 metros cuadrados en las que vive una sola persona. Según ha subrayado el alcalde donostiarra "somos conocedores y somos conscientes de que en la ciudad hay mucha vivienda de mucho metraje, de gran tamaño, y somos conscientes también de que 1 de cada 3 viviendas está habitada solo por una persona. Un número además que, año tras año, va aumentando. En los últimos años ha tenido un aumento del 28% al 33%, por lo tanto, es una tendencia clara"; una tendencia que se debe a que "la tipología de familia cambia, pero también a que hay mucha persona mayor que vive sola". Por ello, el Ayuntamiento quiere analizar la tipología de estas viviendas y plantear segregaciones para sacar de una vivienda, dos.
También se explorará la posibilidad de convertir locales comerciales en viviendas o que las actividades que se realizan en un piso bajen a pie de calle. Además, se analiza qué hacer con espacios libres en soportales o con los edificios vacíos. "Hace escasos días", ha recordado Jon Insausti, "hemos tenido conocimiento de que un colegio de esta ciudad va a quedar vacío, que previsiblemente viendo también el desarrollo demográfico que tenemos frente a frente, va a haber un cambio en los centros de enseñanza, donde probablemente se vayan a dar fusiones también entre centros y va a haber una remesa de edificios que van a quedar vacíos". En este sentido, plantea que en el futuro esos edificios vacíos "podrían ser equipamientos dotacionales donde sí podríamos ofrecer, por ejemplo, alternativas a jóvenes y mayores".
Otra de las ideas valora transformar los polígonos de uso terciario. El alcalde pone como ejemplo, el polígono de Zuatzu que, explica, "es un polígono pero destinado a actividades de servicio, hay gran metraje de pabellones con poca altura, donde sí se podría diversificar y aprovechar esos espacios para analizar si se podría instalar vivienda o, al menos, una oferta residencial". Cree Insausti que "puede ser interesante, puesto que no son actividades económicas molestas".
Además el Ayuntamiento de Donostia pondrá el foco en las viviendas vacías. Actualmente el consistorio tiene contabilizadas 2.500 y quiere saber dónde y por qué están vacías.