Cerca de 200 personas han sido detenidas en Bélgica durante las manifestaciones celebradas este sábado contra los recortes en educación, las políticas del Gobierno federal y el auge de la extrema derecha. Las movilizaciones, en las que también se denunciaron cuestiones relacionadas con la actuación policial, terminaron con enfrentamientos entre los participantes y las fuerzas de seguridad, según informaron las autoridades locales.
Bruselas concentró el mayor número de arrestos, con 150 personas detenidas, mientras que en Lieja se registraron otras 45 detenciones. Las protestas comenzaron de manera pacífica durante la mañana, con la participación de jóvenes, docentes y sindicalistas, pero la situación se tensó a partir del mediodía.
150 detenidos en Bruselas, 32 de ellos por la vía judicial
En la capital belga, las autoridades practicaron 118 arrestos administrativos y 32 detenciones judiciales, estas últimas relacionadas con presuntos delitos cometidos durante los enfrentamientos, según informaron medios locales.
La policía , en el centro de la ciudad de Lieja, el pasado 6 de octubre.
Entre los motivos señalados para las detenciones judiciales figuran el supuesto lanzamiento de proyectiles contra los agentes, la resistencia a la autoridad y un incendio provocado. 15 de las 32 personas detenidas judicialmente eran menores de edad, de acuerdo con las mismas informaciones.
La policía de Bruselas también comunicó que cinco agentes resultaron heridos leves durante los altercados.
Enfrentamientos, gases lacrimógenos y daños materiales
La protesta, que había transcurrido sin incidentes graves durante las primeras horas, derivó en enfrentamientos a medida que avanzaba la jornada. La marcha se prolongó hasta última hora de la tarde, con episodios de violencia y daños en distintos puntos de la capital.
Para contener los disturbios, la policía utilizó cañones de agua y gases lacrimógenos contra algunos de los participantes. Durante los incidentes, varios manifestantes destrozaron mobiliario urbano y vehículos, además de prender fuego a un contenedor.
Los altercados también tuvieron consecuencias para la movilidad. Varias líneas de metro y autobús de Bruselas sufrieron cortes o desvíos, lo que afectó al funcionamiento del transporte público durante la jornada de protestas.