Con motivo del Día Mundial del Riñón, desde la asociación ALCER (Asociación para la Lucha Contra las Enfermedades Renales) Bizkaia hacen un llamamiento a reforzar la prevención frente a una patología que ya afecta a cerca del 15% de los ciudadanos en Euskadi. Su presidenta, Belén Herrera, ha estado en Las Mañanas de Onda Vasca y ha advertido de que la falta de síntomas iniciales es el mayor obstáculo para su control: "Al ser una enfermedad tan silenciosa no le damos importancia, pero hay que darla y mucho". Herrera incide en que factores de riesgo como la obesidad, la hipertensión y, especialmente, la diabetes -presente en el 21% de los nuevos casos- son señales de alarma fundamentales para acudir a nuestro médico.
Para combatir esta tendencia, ALCER propone equiparar la detección de la enfermedad renal a otros cribados poblacionales mediante pruebas sencillas de sangre y orina. "Lo que queremos conseguir es que, al igual que nos mandan la detección del cáncer de colon, poder llegar a esto", explica Herrera, que subraya que con un simple análisis se puede detectar la enfermedad. Entre las iniciativas actuales destaca un proyecto piloto en centros de salud y empresas que utiliza dispositivos similares a los de los diabéticos para medir de forma inmediata el filtrado glomerular y la creatinina de los ciudadanos.
Más allá del diagnóstico, la asociación reivindica una mayor personalización de los tratamientos y el impulso de las terapias domiciliarias para mejorar la calidad de vida del paciente. Herrera defiende que realizar la diálisis en casa permite al enfermo mantenerse en su entorno y evitar las largas jornadas de hospitalización que, sumadas a los traslados, pueden alcanzar las ocho horas. Asimismo, recalca la importancia de mantener hábitos saludables y la implicación de todo el entorno familiar, recordando que, aunque la enfermedad suponga un "duelo", es posible mantener una vida plena: "Aquí no se acaba el mundo, tenemos que salir y tenemos que viajar".