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La Policía Nacional ha detenido en Arahal (Sevilla) al empresario investigado en 2024 como presunto colaborador en la causa que se sigue contra Alberto González Amador, pareja de la presidenta de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, en una pieza separada por presunta corrupción en los negocios en sus operativas con Quirón Prevención SL.
Según ha adelantado el digital El Pespunte y han confirmado EFE de fuentes de la investigación, el investigado, D.H.L., está reclamado por la Sección Segunda de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, y ha sido detenido en su propia casa por una patrulla de paisano para cumplir con una orden de ingreso en prisión, para ser conducido de inmediato a Madrid para prestar declaración este miércoles en San Fernando de Henares.
Estaría relacionado con un caso investigado por la titular del Juzgado de Instrucción 19 de Madrid, que el pasado 27 de junio dictó un auto en el que encargaba a la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil las gestiones necesarias para determinar si el producto de varias actividades presuntamente delictivas "se ha transformado o se ha disimulado para ocultar el origen ilícito".
Se refería al incremento de ingresos obtenido por la empresa de González Amador -Maxwell Cremona- en 2020 y 2021 por la intermediación en una operación de venta de material sanitario y por la percepción de "cuantiosos ingresos facturados a su principal cliente".
Quirón Prevención SL, ya en 2020 obtuvo 1,9 millones por la intermediación en la venta de material sanitario por parte de FCE Select Products a Mape Asesores -empresa de cuyo Consejo de Administración es miembro el presidente de Quirón Prevención, Fernando Camino-.
En marzo de 2024 se dio a conocer que la investigación podía llegar a un empresario de la localidad sevillana, el ahora detenido aseguró que solo presentó tres facturas "completamente legales", que "no eran falsas" y ascendían a unos 40.000 euros en total.
"Son de trabajos reales y puedo probarlo", decía el propietario de una gestoría, que indicaba también los otros dos vecinos del mismo municipio señalados en el mismo asunto no tienen nada que ver con él".
Sí admitió que realizó una serie de trabajos en el hospital Quirón de Sevilla, para Maxwell Cremona Ingeniería y Procesos para el Fomento del Medioambiente, una de las sociedades investigadas propiedad de González Amador, y concluyó con que hizo "tres facturas por unos 40.000 euros, cuyo IVA fue de unos 8.000. Esto no es una trama de millones de euros".