La capital ribera se ha visto sacudida por un episodio de extrema violencia doméstica. Un hombre de 32 años fue detenido este pasado lunes en una vivienda situada en las inmediaciones del vial de las Merindades, en Tudela, tras protagonizar una agresión múltiple que dejó a su propia abuela de 94 años en estado grave. El suceso, que requirió una intervención de urgencia por parte de la Policía Local, culminó además con dos agentes lesionados debido a la agresividad mostrada por el sospechoso en el momento de su captura.
Gritos de auxilio y una escena sangrienta
Los hechos se desencadenaron alrededor de las 20:00 horas, cuando los servicios de emergencia recibieron la llamada de una vecina del bloque de viviendas que alertaba de que estaba escuchando fuertes golpes y gritos de auxilio que provenían de uno de los inmuebles. Al personarse la patrulla en el lugar, la escena que encontraron los agentes fue dantesca: una mujer de 62 años abrió la puerta en estado de pánico, asegurando que su hijo pretendía matarlas a ella y a su madre.
En el pasillo de la vivienda, la policía localizó a la anciana de 94 años tendida en el suelo. La víctima presentaba heridas sangrantes y traumatismos severos en la cara y la cabeza, provocados presuntamente por el detenido al utilizar un bastón como arma. El agresor, que convivía en el domicilio con ambas mujeres, fue localizado en una de las habitaciones contiguas.
El detenido se resistió
La detención no fue sencilla. Según el informe policial, los agentes tuvieron que emplear la fuerza física para reducir al individuo, quien mostró una "resistencia activa" feroz, llegando a causar lesiones a dos de los efectivos que participaron en el operativo. Tras ser neutralizado, el agresor fue trasladado a los calabozos de la Policía Foral, donde permanece a la espera de ser puesto a disposición judicial.
Por su parte, la abuela fue evacuada de inmediato en una ambulancia medicalizada hasta el Hospital Reina Sofía. Fuentes sanitarias han indicado que la mujer se encuentra con pronóstico reservado y bajo observación para seguir su evolución clínica dada la gravedad de los golpes recibidos a su avanzada edad.