La Guardia Civil ha desmantelado una falsa clínica de retiros terapéuticos en Sagunto, Valencia, donde se administraban sustancias como ayahuasca y hongos alucinógenos con supuestas propiedades medicinales y promesas de curación. Durante el registro, los agentes encontraron a clientes procedentes de Bizkaia, además de Tarragona, Barcelona e Islas Baleares. La operación se ha saldado con la detención del principal responsable, un hombre de 46 años, y la investigación de una mujer de 38, ambos de nacionalidad argentina.
A los dos se les atribuyen delitos contra la salud pública, intrusismo profesional y estafa en el marco de la operación Quimera. Según ha informado el instituto armado, los responsables ofrecían estos servicios sin acreditar la titulación sanitaria ni la colegiación necesarias. El centro, instalado en un chalé, tampoco disponía de licencia de apertura, actividad o autorización para el uso que se daba al inmueble.
Retiros de hasta 500 euros y falsas promesas contra el cáncer
Los investigadores comprobaron que la organización ofertaba plazas de hasta 500 euros y suministraba ayahuasca, hongos alucinógenos, psilocibina y preparados conocidos como "kambó" y "bufo alvarius". También anunciaba en redes sociales la elaboración artesanal de cápsulas de psilocibina. Todo ello se presentaba bajo una apariencia terapéutica, con promesas de curar enfermedades y sin que sus responsables acreditaran la capacitación sanitaria correspondiente.
La página web describía los vómitos y la diarrea como señales de mejoría, asegurando que servían para eliminar infecciones y purificar el organismo, afirmaciones falsas según la Guardia Civil. La publicidad llegaba a sostener que, con esos tratamientos, "incluso el cáncer no tiene la oportunidad de crecer, en algunos casos", utilizando esas promesas para presentar las sustancias como una auténtica medicina.
Sin titulación ni permisos
La investigación comenzó después de que los agentes detectaran anuncios en internet que empleaban términos propios de la psicología y la denominación de "terapeuta". Ante la sospecha de intrusismo, trasladaron la información al Colegio Oficial de Psicólogos de la Comunitat Valenciana, que presentó una denuncia el 13 de julio tras comprobar que quienes prestaban los servicios no constaban como colegiados ni acreditaban titulación. Las pesquisas también permitieron confirmar la ausencia de permisos del centro.
El 25 de septiembre, la Guardia Civil registró el chalé e intervino numerosas sustancias pendientes de análisis, una máquina para fabricar cápsulas, básculas de precisión, hongos con potencial alucinógeno y evidencias de kits de cultivo. También encontró dinero en efectivo, fichas e historiales médicos y un bote etiquetado como MMS, un producto sobre el que existe una alerta de medicamentos ilegales. La investigación ha detectado, además, otra instalación similar de la misma organización en Argentina.