La Guardia Civil ha finalizado una compleja investigación, iniciada a principios de 2024, que ha permitido desmantelar un entramado criminal de estafas masivas con medios de pago cuyas víctimas se encontraban repartidas por todo el territorio nacional, aunque los cargos fraudulentos se materializaban principalmente en la comarca de la Vega Baja del Segura y en la localidad de Torrevieja (Alicante).
Gracias a estas actuaciones se han esclarecido más de 986 estafas, con un perjuicio económico superior a los 200.000 euros, y se ha identificado a cerca de 200 víctimas repartidas por casi todo el Estado. Los presuntos miembros de la organización han sido detenidos en Torrevieja, además de en otras localidades de las provincias de Alicante, Albacete e Ibiza.
La investigación se inició tras detectarse un “notable incremento de estafas” y, debido a la complejidad del entramado delictivo, se ha desarrollado en tres fases coordinadas, lo que ha permitido desmantelar una organización criminal, detener a 14 personas, practicar tres registros domiciliarios en Torrevieja e intervenir abundante material tecnológico, según ha informado el instituto armado en un comunicado.
ENTRAMADO CRIMINAL Y MODUS OPERANDI
Los agentes constataron la existencia de un circuito clandestino flexible dedicado al mercadeo ilícito de medios de pago, tanto físicos como virtuales, estructurado en distintos escalones. El entramado abarcaba desde los responsables técnicos de la obtención ilícita de datos, pasando por intermediarios, hasta las denominadas “mulas”, encargadas de materializar las estafas mediante extracciones de efectivo y pagos fraudulentos en cajeros automáticos, comercios, salones de juego y casas de apuestas.
El modus operandi consistía principalmente en la creación de enlaces y páginas web fraudulentas que suplantaban a entidades bancarias, compañías de telecomunicaciones e incluso organismos públicos, a través de campañas masivas de smishing (SMS fraudulentos).
Las víctimas, engañadas, facilitaban sus credenciales bancarias, que posteriormente eran utilizadas para enrolar tarjetas en dispositivos móviles y realizar cargos y extracciones fraudulentas.
CHALETS DE LUJO EN TORREVIEJA
En una primera línea de actuación, desarrollada entre julio y agosto de 2025, los agentes se centraron en los escalones superiores del entramado, responsables del enrolamiento masivo de tarjetas. Se practicó una entrada y registro en un chalet de lujo en Torrevieja, donde se localizó un auténtico laboratorio de enrolamiento, con la intervención de 65 teléfonos móviles de última generación, billeteras de criptomonedas, tarjetas prepago anónimas y diverso material informático.
En esta actuación fueron detenidas dos personas, una de las cuales ingresó en prisión por orden del Juzgado de Instrucción nº 2 de Torrevieja, evitando así la puesta en circulación de numerosos dispositivos que habrían multiplicado exponencialmente las estafas.
En una segunda fase, desarrollada entre enero y octubre de 2025, la investigación se centró en una ramificación dedicada al uso fraudulento de tarjetas físicas, principalmente de una conocida entidad bancaria. En octubre se realizó un nuevo registro en otro chalet de Torrevieja, con la detención de tres integrantes del grupo criminal.
DETENCIONES, MATERIAL INCAUTADO Y VÍCTIMAS INTERNACIONALES
La investigación se vio dificultada por las avanzadas medidas de seguridad adoptadas por los presuntos delincuentes. No obstante, entre los días 19 y 24 de noviembre de 2025, se logró la detención del resto de miembros en distintas localidades de Alicante, Albacete e Ibiza.
En total, han sido detenidas 14 personas —once hombres y tres mujeres, de entre 22 y 52 años— a quienes se les imputan los delitos de estafa continuada, hurto, receptación, falsedad documental, pertenencia a organización criminal y usurpación de estado civil.
Asimismo, se han intervenido 74 teléfonos móviles, 85 tarjetas SIM, tres ordenadores, dos tabletas, un TPV, routers, inhibidores de frecuencia, tarjetas prepago por valor de 12.000 euros, billeteras de criptomonedas y otros dispositivos tecnológicos. Las investigaciones continúan abiertas y no se descarta la existencia de víctimas en otros países, como Lituania, Chipre, Polonia, Francia y Grecia. Con estas actuaciones, la Guardia Civil ha asestado un “duro golpe” a la delincuencia organizada especializada en estafas tecnológicas, neutralizando por completo su capacidad operativa.