El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) ha confirmado la decisión de un juzgado de Donostia que rechazó conceder la incapacidad permanente total derivada de enfermedad común a una conductora de autobús que, tras operarse de cataratas, padece "halo nocturno y sensación de moscas".
El tribunal desestima así el recurso interpuesto por la trabajadora y confirma la decisión adoptada por la plaza número cuatro de la Sección de lo Social del Tribunal de Instancia de la capital donostiarra, ha informado el TSJPV en una nota de prensa.
"Completamente apto" para su profesión
En su resolución, el alto tribunal vasco considera que el estado de la conductora es "completamente apto para el ejercicio de su profesión". Precisa que la mujer "conserva la plenitud de la vista" y que las molestias que sufre, halo nocturno y sensación de moscas volantes, son muy habituales tras una operación de cataratas.
"El halo nocturno se produce en torno a los puntos de luz, sin mermar la visión ni generar deslumbramiento importante. La sensación de moscas volantes se produce en situaciones de gran luminosidad y es habitual acostumbrarse sin repercusión alguna", describe la resolución que no es firme y puede ser recurrida ante el Tribunal Supremo.