La ansiada conexión del bidegorri entre Eibar y Elgoibar con Soraluze ya está en camino.
Representantes de la Diputación Foral de Gipuzkoa, con el diputado de Sostenibilidad José Ignacio Asensio al frente, el alcalde de Eibar, Jon Iraola, y el alcalde de Soraluze, Unai Larreategi, han dado a conocer el proyecto, que completará la conexión de los bidegorris de Debabarrena y Debagoiena, en un encuentro que ha tenido como marco a la zona de Maltzaga.
Un proyecto complejo
Según explicó Mónica Pedreira, directora de Transición Ecológica, el ente foral ha encontrado finalmente una solución técnica a un proyecto que se caracteriza por su enorme complejidad.
La alternativa adoptada para completar los 1.500 metros necesarios para enlazar el bidegorri entre Eibar y Elgoibar posibilitará la redacción del proyecto y su licitación a lo largo del año en curso.
“Se prevé que las obras comenzarán en 2027 y que se prolongarán por espacio de 18 a 20 meses. Son fechas estimadas que se irán ajustando en base a lo que la redacción del proyecto vaya determinando”, manifestó Pedreira.
Cinco millones de euros
En cuanto al presupuesto, se calcula que el coste del proyecto puede rondar los cinco millones de euros.
“Se trata de una obra compleja, que exigirá la construcción de diferentes estructuras sobre el cauce del río Deba para dar cabida al bidegorri, así como elementos de contención para hacer frente a las particulares características del terreno, marcado por su estrechez”.
Semaforización junto a la rotonda
El punto de partida del bidegorri en Maltzaga se ubicará en el lado izquierdo del cauce del Deba.
Este hecho obligará a habilitar una zona de paso para los viandantes y ciclistas que hagan uso en la GI-6625, junto a la rotonda, que no se descarta que pueda ser semaforizada.
El voladizo sobre el río Deba arrancará bajo las lineas del ferrocarril en Maltzaga y se prolongará 350 metros hasta el puente de Gabilondo, donde cruzará a la otra orilla.
Nuevo voladizo
A partir de aquí, se aprovechará la zona verde existente bajo las vías de ferrocarril para construir un nuevo voladizo de cuatro metros de anchura y unos 350 metros de longitud que desembocará a la altura del puente que da acceso a la zona de Gabilondo.
Una vez en la otra margen del río, el bidegorri discurrirá por la zona industrial mediante un vial de coexistencia peatonal-ciclista, similar al ya aplicado en otros tramos de la red de Debabarrena.
Integración paisajística
El proyecto contempla además la recuperación ambiental de la margen del río mediante terraplenes y actuaciones de integración paisajística a lo largo de unos 300 metros.
El trazado continuará hasta la zona industrial de Amillaga, donde se estudiarán dos alternativas: una que discurra por delante de los pabellones, junto a la carretera, y otra que sitúe el bidegorri por detrás, a media ladera.
En ambos casos se buscará la conexión con el último tramo, de unos 370 metros, que enlazará con la zona peatonal del polígono industrial de Soraluze.
De 18 a 20 meses de obras
Aunque el presupuesto definitivo se concretará en el proyecto constructivo, la Diputación estima que la inversión rondará los cinco millones de euros debido a la complejidad de la obra y a la necesidad de ejecutar diversas estructuras y elementos de contención.
Una vez iniciadas las obras, el plazo de ejecución previsto se sitúa entre 18 y 20 meses. El proyecto definitivo, que podría estar listo en el tercer trimestre de 2026, determinará con mayor precisión tanto el coste final como el calendario de ejecución.