Gipuzkoa

De China a Legazpi, a ganar el campeonato de aurresku

La legazpiarra de origen chino Yisha Wang Xu ha ganado el campeonato de aurresku que se ha disputado en Villabona
Yisha Wang y sus padres, en Villabona, con la txapela y el trofeo. / N.G.

Quién les iba decir a Zhenghu Wang y Xiaoyan Xu a comienzos de siglo, cuando llegaron a Europa procedentes de China, que iban a acabar siendo grandes admiradores del folklore vasco... En 2006 aterrizaron en Legazpi, donde regentan un bazar, y están encantados en la localidad de Urola Garaia. Disfrutan del pintxo-pote, uno de sus hijos jugó en el Ilintxa de fútbol... y su hija Yisha baila en el grupo Sustraiak y se impuso en la segunda jornada de la liga de aurresku para jóvenes que se disputó el domingo en Villabona.

Wang y Xu proceden de una ciudad cercana a Shangai. Ella trabajaba en una fábrica de zapatos y él era chófer y pintor. Él vino a Europa, a Barcelona, el año 2000 y ella lo hizo en 2002. En Barcelona trabajaron de camareros. Tienen tres hijos: el hijo mayor (Xuyi) nació en China, el mediano (Yixiang) en Barcelona y la niña en Legazpi. Tienen 25, 21 y 12 años.

Fueron a Barcelona porque un hermano de su marido vivía allí. Después abrió una tienda en Vitoria. Ellos también querían abrir una tienda y eligieron Legazpi porque aquí no había todavía ningún bazar chino. Cuando abrieron la tienda, en 2006, trajeron a los dos hijos mayores de China. “Con gran pena”, los habían dejado en China porque no podían atenderlos.

Ella comenta que con la llegada de sus hijos todo resultó mucho más fácil. “Los padres de sus amigos nos ayudaron mucho. Gracias a mis hijos he hecho muchos amigos y ya me siento de Legazpi. Antes los chinos solo andábamos con los chinos, pero si vives aquí tienes que relacionarte con todo el mundo. Estamos muy a gusto en Legazpi”.

En su día pensaron en ir a algún otro lugar, pero sus hijos no querían moverse de Legazpi. Él ha abierto otra tienda en Vitoria y va todos los días allí. Vuelve a Legazpi por la noche.

A ella le encantan las canciones y las danzas y animó a su hija a bailar. “Cuando tenía 5 años, le propuse apuntarse a un grupo de baile y me dijo que no. Cuando tenía 9 años, se apuntó una amiga del barrio y ella también se animó”.

El domingo vieron a su hija imponerse en la segunda jornada de la liga de aurresku que se disputó en Villabona. Están muy orgullosos de sus hijos, por supuesto. “Estudia en Haztegi y habla muy bien en euskera, pues nació aquí. Saca muy buenas notas. El mediano está estudiando Económicas en la universidad Pompeu Fabra de Barcelona. El mayor también estudió Económicas. Está trabajando en la consultora Deloitte, en Londres. Hemos tenido mucha suerte con nuestros hijos”, concluye.

04/02/2026