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Convertir los grandes desafíos globales en respuestas concretas a escala local “porque estos marcos generan estabilidad, reducen el riesgo y facilitan la inversión”. Esta ha sido la idea central que ha marcado la apertura del Foro Internacional Bootcamp II, inaugurado hoy en la Universidad de Deusto por el consejero de Hacienda y Finanzas del Gobierno Vasco, Noël d’Anjou.
En su intervención, el consejero ha subrayado que los retos actuales (climáticos, sociales y económicos) exigen una nueva forma de abordarlos, basada en su traducción en hojas de ruta territoriales capaces de movilizar inversión y generar impacto real. “No habrá transición ecológica sin financiación, ni cohesión social sin estabilidad económica”, ha afirmado, defendiendo la necesidad de sistemas financieros orientados al largo plazo y sostenidos en la confianza.
Colaboración entre instituciones
La apertura del foro ha situado así el foco en el territorio como espacio clave de transformación. Según d’Anjou, es en ese ámbito donde los desafíos globales se concretan y donde pueden construirse soluciones compartidas mediante la colaboración entre instituciones públicas, sector privado, sociedad civil y academia.
“ Durante tres días, entre 150 y 200 participantes trabajarán en el diseño de soluciones financieras invertibles que permitan escalar proyectos de desarrollo sostenible desde una perspectiva territorial. ”
El Foro Bootcamp II, que se desarrolla esta semana en Bilbao, reúne a líderes internacionales, gobiernos, instituciones financieras, inversores y agentes de desarrollo con el objetivo de acelerar la financiación de soluciones territoriales alineadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). El encuentro, impulsado por Naciones Unidas, se consolida como una plataforma global para conectar iniciativas locales con capital internacional.
Durante tres días, entre 150 y 200 participantes trabajarán en el diseño de soluciones financieras “invertibles” que permitan escalar proyectos de desarrollo sostenible desde una perspectiva territorial. El enfoque del Bootcamp busca ir más allá de proyectos aislados para construir sistemas de financiación coherentes, capaces de integrar planificación pública, marcos regulatorios e inversión privada.
Arquitectura de la financiación territorial
Esta primera jornada, centrada en la arquitectura de la financiación territorial, combina sesiones plenarias, mesas de liderazgo y talleres técnicos. En ellas se abordan cuestiones clave como la movilización de capital privado, la innovación en gobernanza o la creación de condiciones que reduzcan el riesgo y favorezcan la inversión a largo plazo.
El consejero de Hacienda y Finanzas, Noël d'Anjou.
En este contexto, el consejero ha compartido la experiencia de Euskadi como ejemplo de aplicación de este enfoque. A través del modelo de gobernanza colaborativa impulsado desde el HUB Euskadi Local 2030, la comunidad autónoma ha desarrollado hojas de ruta estratégicas que han permitido movilizar alrededor de 6.500 millones de euros en bonos sostenibles.
Garantizar la estabilidad económica
D’Anjou ha destacado que estos resultados responden a una combinación de factores como la coherencia institucional, la colaboración entre actores y la generación de confianza, elementos que considera esenciales para atraer inversión y garantizar la estabilidad económica. Asimismo, ha remarcado la voluntad de Euskadi de contribuir al desarrollo global compartiendo su experiencia y apoyando a otros territorios en la estructuración de proyectos financiables.
El Bootcamp II da continuidad a la edición celebrada en 2025, que permitió activar financiación en varios países y avanzar en la localización de los ODS. Esta nueva edición amplía su ambición con el objetivo de estructurar soluciones a mayor escala y mejorar los entornos institucionales y financieros que facilitan la inversión en desarrollo sostenible.
Entre los resultados esperados se encuentran la identificación de hasta 200 millones de dólares en oportunidades de cofinanciación, el desarrollo de 12 soluciones territoriales listas para inversión y la creación de más de 30 alianzas estratégicas entre actores públicos y privados.
Con esta iniciativa, Bilbao se posiciona como un nodo internacional en la agenda de financiación del desarrollo, reforzando el papel de los territorios como motores de transformación y poniendo en valor la cooperación entre niveles de gobernanza para afrontar los grandes retos globales desde lo local.