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Aquella niña con la mirada triste solo quiere que desde ahora pronuncien Mi nombre, que es el suyo. Leire sabe que la historia Será diferente, pero le basta con que le acompañe un apellido, Martínez, y que sean los ojos de la gente quienes la juzguen. Es uno de sus Tres deseos. La polifacética cantante donostiarra, de origen navarro, deja atrás una convulsa semana mediática desde la aparición de su primer trabajo en solitario para embarcarse en una gira de conciertos que aterriza este domingo en Bilbao, en la sala Santana 27, tras provocar un huracán de emociones en la firma de discos que ha congregado en masa a sus fans en El Corte Inglés de la capital vizcaina.
Mírame a la cara y vamos a "empezar de nuevo", viene a decir ella, dejen atrás El ruido, porque lo que ha sucedido son Cosas de la vida. Y es que basta con todos estos títulos de sus canciones para conocer sus reflexiones desde que se viera empujada a emprender esta nueva etapa musical tras 17 años siendo el rostro visible de una de la bandas estatales más reconocidas hasta que irrumpió un comunicado que aún hoy sigue sacudiendo los cimientos de la cultura pop. "Cuando una habla de sí misma, sostener la verdad es fácil", proclama, y lo razona: "Es que si no somos capaces de sostener nuestra verdad... Otra cosa es que luego todo esté abierto a sensibilidades, susceptibilidades, a que cada uno tenga su propia vivencia de las cosas", explica la artista a DEIA. "¿Cómo no voy a sostener lo que soy desde mi verdad?", recalca.
Su maldición son "esas mentiras que no se las cree nadie" (que reza la letra de esta composición), producto estos últimos días del afán contemporáneo de ejercer el periodismo a golpe de clickbait. Titulares desenfocados, cuando no inventados, que le han llevado a poner tierra de por medio con según que temas, porque los mejores son los que interpreta. El aluvión de cariño ha sido, sin embargo, sanador. "Es muy gratificante ver las ganas de la gente, las convocatorias de medios. El ritmo es agotador pero es inevitable", apunta.
Firma de discos de Leire Martínez en Bilbao
Queda claro que no se le da bien odiar (lo narra a dúo junto a Edurne) y que no le importa ser Cabeza de ratón en esta andadura donde colaboran en este trabajo-debut compañeros de profesión como Andrés Suárez, Abraham Mateo –en la pista más desenfadada, Tonto por ti– o el dúo argentino Miranda, que recientemente compitió en el Benidorm Fest. Aclara Leire que en ningún momento hubo propuesta de RTVE para presentar al certamen esta canción con la dupla formada por Alejandro Sergi y Juliana Gattas. "El ruido es una canción que arranco yo a componer junto a Pablo Rouss y surgieron melodías que me recordaban a cosas de Miranda, con quienes había coincidido en Sudamérica. Cuando ya existía un formato se la mandé a Sergi comentándole esto y yo ni sabía su agenda ni que iban a participar en Benidorm", aclara.
"Me he desprendido de prejuicios"
Y sí, en sus conciertos seguirá, vía medley, entonando El último vals y dibujando Cometas por el cielo. En La playa, entre Rosas, los Jueves o cada 20 de enero. Porque sigue siendo La niña que llora en tus fiestas. Y porque ella contribuyó también a mantener y engrandecer estas canciones, varias de ellas de su propia etapa, para los restos. Todo cambió pero ella nunca ha cambiado. Lo que ha hecho con este Historias de aquella niña (Sony Music) es "cuidarme a mí misma con todo lo que implica, ofrecer mi visión personal y del mundo, y saber que hay que disfrutar de todo lo que viene". "Los miedos son los mismos que aquella primera vez. Es verdad que ha habido una experiencia vital nueva, y ha existido mucho eso de ponerme a prueba, de hacer una reflexión sobre qué quería contar y cómo. Hay mucho de mancharte las manos, de estar en todo, porque al final eres tú quien tiene la última palabra. No he sentido responsabilidad en el sentido de a ver qué digo... He estado tranquila, he aprendido a desprenderme de prejuicios y de historias, a presionarme lo justito", argumenta a este periódico. Y lo ha hecho "muy bien rodeada de gente que me ha dicho: ni se te ocurra borrar. He descubierto que hay muchas maneras de hacer las cosas", se sincera.
¡Y vaya si han coreado su nombre! Lo ha hecho, por ejemplo, Lorena, una joven madre de Barakaldo que es fan desde su participación en Factor X en 2007, y que ha sido la primera de la fila en esta firma de discos en Bilbao, aguardándole desde dos horas antes y encabezando la legión de seguidores.
¿Los otros dos deseos? Quizás, como asegura en una estrofa de Aquí estaré, queden "historias que jamás yo contaré". Y está en su derecho. "Por los momentos difíciles y por los que se han marchado". Porque el día cero es ahora el primer día del resto de su vida. Porque busca que también su nueva música sea inmortal. Como su periplo en su antiguo grupo, al que en absoluto desmerece y al que incluso incluye en los agradecimientos de su disco. Siglas que llegados a este punto final, por una vez, no hace falta mencionar. Somos todo oídos, Leire Martínez.