La Sección Primera de la Audiencia de Bizkaia condena a dos jóvenes a 14 años de prisión cada uno como autores de un delito de agresión sexual por violar de modo simultáneo por vía vaginal y anal a una chica que tenía su voluntad anulada por la ingesta de alcohol.
A su vez, el tribunal también acuerda imponerles una medida de libertad vigilada de cinco años a cumplir con posterioridad a la pena de cárcel que incluirá el seguimiento de programas de educación sexual; así como el pago de una indemnización conjunta y solidaria a la víctima de 30.000 euros y la prohibición de comunicarse y acercarse a ella a menos de 500 metros durante quince años, entre otras medidas.
Según se recoge en el escrito, la joven y sus amigas coincidieron de fiesta en una discoteca de Bilbao en la madrugada del 11 de agosto de 2024, con los dos acusados, a los que ella conocía, y sus amigos. Una vez que cerró sobre las 6.00 horas, algunos del grupo entre ellos la joven y los dos acusados, se subieron en el coche conducido por uno de los amigos de los procesados con la intención de continuar la fiesta en el domicilio de este.
"Coger bebidas alcohólicas"
Sin embargo, el vehículo se detuvo ante la vivienda de uno de los acusados para "coger bebidas alcohólicas". Subieron a ella los dos acusados y la joven y fue allí donde tuvo lugar la agresión sexual, según la sentencia, que relata la situación de inconsciencia de la víctima, los "cachos de imágenes" que tiene de lo ocurrido, que "fue incapaz de reaccionar" y que finalmente despertó "completamente desnuda y sola" en una habitación de la vivienda.
La Audiencia de Bizkaia destaca la "solidez de la prueba de cargo" y la verosimilitud interna y externa del relato de la joven frente a la ausencia de "base lógica de la tesis de descargo de los acusados" y la "falta de coherencia y credibilidad" de la prueba presentada por estos. El tribunal recuerda que ella ha mantenido a lo largo de todo el proceso (denuncia policial, declaración en instrucción y juicio oral) un relato "coherente" y "contextualizado" en tiempo y espacio, y que este ha contado además con "un conjunto potente y sólido de corroboraciones periféricas".
En este sentido, la Audiencia vizcaina recuerda que los dos acusados se acogieron a su derecho a no declarar en sede policial y en instrucción, y que durante el juicio negaron los hechos objeto de acusación. Según afirmaron en la vista oral, los tres subieron a la vivienda y bajaron; su amigo, que les esperaba en el coche, les comunicó que ya no iban a su casa porque se estaba juntando mucha gente; la chica "se rebotó" por esa decisión, les dijo "que se iban a arrepentir de ello", y todos se fueron.
Afirmaciones sorprendentes
Entre esas corroboraciones el tribunal incide en el testimonio de una de sus amigas que pudo confirmar a través de la aplicación de su móvil la ubicación continua de la denunciante en el lugar de los hechos entre las 6.20 horas y las 7.11 horas de esa madrugada; "dato incompatible con lo relatado por los acusados pretendiendo una entrada momentánea y rápida salida" de la vivienda.