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El juzgado de vigilancia penitenciaria de Bilbao, dirigido por Ruth Alonso, ha flexibilizado la situación del principal acusado del caso Miñano. A Alfredo de Miguel ya se le aplicaba el artículo 100.2 del reglamento, que le permitía salir de la cárcel para trabajar de lunes a viernes, pero en todo caso debía dormir en la prisión y permanecer también en el centro penitenciario el fin de semana. La novedad es que ahora se le ha concedido el tercer grado en la modalidad del artículo 83, de manera que solo tendrá que dormir en la cárcel de lunes a jueves, y podrá hacerlo en su casa el viernes a la noche y todo el fin de semana. Esta decisión se ha tomado en contra del criterio del Gobierno Vasco. De Miguel fue condenado a doce años de cárcel, de los cuales tenía que cumplir como máximo un total de nueve. El tercer grado le ha llegado tras haber pasado dos años y medio en prisión. Fue condenado por haber liderado una trama para la ampliación del Parque Tecnológico de Araba valiéndose de su cargo como diputado foral de Administración local por el PNV, aunque la justicia consideró que fue un caso de “enriquecimiento personal” y la sentencia de la Audiencia de Araba no mencionaba ningún beneficio directo o indirecto por parte del partido jeltzale.
La concesión del tercer grado fue adelantada por el periódico El Mundo, y Grupo Noticias ha podido confirmarla con fuentes del departamento de Justicia, que está liderado por el PSE dentro del gobierno de coalición con el PNV. Estas fuentes explican que, como máximo cada seis meses, la Junta de Tratamiento de la cárcel revisa de oficio la situación de cada interno. Sin embargo, la Junta e Instituciones Penitenciarias no eran partidarias de flexibilizar más su situación y han defendido que se mantenga la aplicación del artículo 100.2 a Alfredo de Miguel, que le permitía salir de la cárcel únicamente para trabajar en una consultora de Bizkaia. Ese lugar de trabajo es la razón por la cual su situación penitenciaria está adscrita a la prisión de Basauri. No obstante, De Miguel presentó una queja, y la jueza ha decidido concederle el tercer grado para que pueda dormir fuera de la cárcel el viernes y el fin de semana.
Estas fuentes no concretan cuáles fueron las razones del Gobierno Vasco para oponerse al tercer grado, aunque a nadie se le escapa que, más allá del buen comportamiento que pueda acreditar, que este recluso obtenga el tercer grado relativamente pronto (tras dos años y medio en la cárcel) puede tener un impacto relevante en términos mediáticos y del debate público. La decisión es firme porque, según explican las fuentes consultadas, al Gobierno Vasco no le corresponde recurrir sino que debía haberlo hecho, si acaso, la Fiscalía.
Retirada del carné
A pesar de esta flexibilización de su situación carcelaria, De Miguel sigue siendo en este momento el único de los principales cabecillas del caso Miñano que sigue durmiendo en prisión. El PNV, por su parte, no se pronuncia sobre la situación penitenciaria de estas personas, en tanto en cuanto ya no forman parte del partido y no se acreditó ningún beneficio económico para la formación política en fase de instrucción del caso ni en la sentencia.
La Audiencia de Araba consideró demostrada la existencia de una “trama” ideada por De Miguel, Aitor Telleria y Koldo Ochandiano en el segundo trimestre de 2005 para el “enriquecimiento personal” de sus integrantes. El Supremo confirmó sus penas. Los exdirigentes del PNV dimitieron de sus cargos en 2010 tras ser detenidos y entregaron sus carnés de afiliados tras la presión pública que ejerció sobre ellos el entonces presidente del Euzkadi Buru Batzar del PNV, Iñigo Urkullu. Por otro lado, sí se acreditó un perjuicio para los fondos públicos del Gobierno Vasco, porque la trama le escamoteó 146.000 euros en partidas de la Consejería de Cultura y Juventud. De Miguel, por su parte, entró en prisión el 6 de julio de 2023. En ese momento, comenzó a cumplir pena en Zaballa. Por trabajo, su centro de referencia ahora es Basauri.