Siempre existe un Moby Dick, una obsesión, una pulsión. Aunque no es siempre una ballena, menos aún blanca. En julio, la fijación es amarilla, toma la forma de un maillot y la trascendencia de la eternidad.
Esa fiebre amarilla la provoca el Tour, que es el Moby Dick que arrebata a los mejores ciclistas, que desean perpetuarse en la memoria colectiva y en el acervo cultural para siempre cincelando sus nombres en el frontispicio de la carrera de las carreras.
La competición que reparte la inmortalidad en el imaginario. La ballena blanca resopla a menos de dos semanas de distancia, en Barcelona, donde comenzará la Grande Boucle el 4 de julio con una contrarreloj por equipos que fijará el marco inicial de la epopeya por el hexágono. Aguarda París el 26 de julio.
En los Campos Elíseos se descubrirá el nombre del nuevo campeón. La identidad del mismo sobresaldrá de apenas un puñado de ciclistas con opciones a semejante honor.
Tadej Pogacar, Jonas Vingegaard, Florian Lipowitz, que compusieron el compusieron el podio del curso pasado, Remco Evenepoel y la sensación Paul Seixas se postulan en ese baile en el que también se espera a Isaac del Toro, lugarteniente del esloveno, y Juan Ayuso.
El gran favorito
Cuatro veces campeón del Tour
Tadej Pogacar
El genio esloveno alcanza el Tour después de un curso sensacional en el que ha acumulado 13 victorias en apenas 16 días de competición. Una barbaridad.
Con base en las clásicas, vencedor de la Milán-San Remo, el Tour de Flandes, la Lieja, la Strade Bianche, segundo en Roubaix, Tadej Pogacar (27 años) ha arrasado en las dos vueltas que ha disputado.
Victorias por aplastamiento en el Tour de Romandía y en el Tour de Suiza, donde ha mostrado lo mejor de su repertorio con excelsas exhibiciones en todos los frentes con un deje de que no ha necesitado exigirse al máximo.
Pogacar, durante el Tour de Suiza.
En constante mejoría, el esloveno reconoce que ha constatado una progresión en sus números. Campeón del Tour en 2020, 2021, 2024 y 2025, dos veces campeón del Mundo, acaparador de victorias y récords, es el principal y casi único candidato real a coronarse otra vez en lo más alto.
Además, contará con el apoyo de Isaac del Toro, un ciclista magnífico, que alcanzará la carrera francesa tras someter a todo en el Tour Auvergne.
La constancia danesa
Dos veces campeón del Tour
Jonas Vingegaard
El mejor rival de Pogacar, el único capaz de someterle en el Tour, Jonas Vingegaard (29 años) se presentará en la carrera francesa después de recuperar su mejor versión.
Sin embargo, es difícil pronosticar si será suficiente para alcanzar al meteorito esloveno, un ciclista único. Esa es su misión. Un desafío magnífico para Vingegaard.
El danés, al fin alineado tras la grave caída de la Itzulia en 2024, y de la que le costó reponerse del todo, celebró en mayo la victoria en el Giro, la única de las grandes que faltaba en su vitrina. Un hito que le sirvió para festejar la Triple Corona.
Jonas Vingegaard, durante la París-Niza.
Campeón del Tour en 2022 y 2023, vencedor de la Vuelta en 2025 y el mejor del pasado Giro. En la carrera italiana, además del trono final, festejó cinco triunfos de etapa. Sobresalió en las jornadas de montaña, su escenario predilecto.
Antes de glorificarse en Roma, Vingegaard se alzó con la victoria total en la Volta y en la París-Niza. En ambas carreras logró dos triunfos de etapa además de la victoria absoluta.
Acumula 12 laureles en 36 días de competición en lo que va de curso. Busca el doblete Giro-Tour, marca que logró Pogacar en 2024.
La solidez
Podio en el Tour de 2025
Florian Lipowitz
Vencedor del Tour de Eslovenia, donde además de la general celebró la victoria en dos de las jornadas, Florian Lipowitz (25 años) se postula como un ciclista muy sólido, que aspira, al menos a repetir su actuación en la pasada edición de la Grande Boucle.
Excelso escalador, sin el reprís de Pogacar y la aceleración de Vingegaard, el germano pretende estar delante y esperar algún error. Destaca Lipowitz por su solidez.
Florian Lipowitz, en la Itzulia.
Aunque no es un ciclista anillado a la victoria, apenas ha sumado tres victorias en su palmarés, fue segundo en el Tour de Romandía tras Pogacar. En la Itzulia firmó la plata detrás de Paul Seixas. En la Volta, donde se impuso Vingegaard, cerró el podio.
El alemán es un ciclista pétreo, competitivo y muy regular. Esa es su fortaleza. Lipowitz deberá compartir gobierno con Remco Evenepoel en el Tour. Esa será su primer duelo. Tratará de imponerse a su compañero de equipo para disponer de más libertad.
La incógnita
Podio en el Tour de 2024
Remco Evenepoel
Rutilante fichaje del Red Bull, Remco Evenepoel (26 años), podio de la carrera francesa de 2024 y campeón de la Vuelta en 2022, el belga es una incógnita a resolver.
Excelente en la lucha contra el crono, pena en exceso en la alta montaña. Ese es el principal problema de Evenepoel.
En la campaña en curso, después de un estupendo inicio, con las victorias en Mallorca y en Valencia, las dudas se han ido acumulando alrededor de su rendimiento.
No tanto en las clásicas de abril, donde conquistó la Amstel y fue tercero en el Tour de Flandes y en la Lieja-Bastoña-Lieja, pero sí cuando se ha tenido que enfrentar a las montañas.
Remco Evenepoel, en el Tour de Flandes.
En el UAE Tour se evaporó del liderato cuando tuvo que dar su mejor versión en las subidas. Ni en las carreteras del desierto ni en la Volta pudo optimizar su supuesta mejoría en la escalada.
Es el punto débil del campeón olímpico, un rodador excelso, que deberá rendir al máximo en las cronos que presenta el Tour.
Es el único entre los que aspiran al podio que no ha competido desde abril. Su última carrera con dorsal data de la Lieja, disputada el 26 abril.
Desde entonces, su foco para tratar de asaltar la Grande Boucle, se ha fijado en la preparación en altura. Ha logrado siete victorias en la presente campaña.
La sensación
La gran esperanza francesa
Paul Seixas
Paul Seixas (19 años) acumula el mismo número de triunfos que Evenepoel en la temporada. Sin embargo, el jovencísimo francés parece interpelar directamente a Pogacar para pelear por el imperio del Tour después de sus exhibiciones.
Campeón de la Itzulia, donde se mostró implacable (conquistó tres etapas), vencedor en el Muro de Huy, su derrota ante el esloveno en Lieja le situó como uno de los rivales con más capacidad respecto a Pogacar.
Paul Seixas, en la subida a San Miguel de Aralar.
La subida de ambos en La Redoute establecieron esa comparativa porque el esloveno atacó con todo y el francés soportó el pulso.
Tuvo que dimitir en el siguiente repecho, pero dejó la impresión de ser un ciclista de enorme recorrido en el futuro. Seixas, que nunca ha disputado una grande, debutará en el Tour con la intención de estar entre los mejores.
Llevará sobre sus hombros al deseo de la Francia ciclista, que festejó la última victoria de un ciclista francés en 1985. Fue Bernard Hinault.
En el Tour Auvergne, que sirvió como ensayo general del Tour, una caída le impidió continuar adelante y pelear con Del Toro. Se desconoce cómo volverá. Fue el único lunar para el francés, que parece diseñado para la gloria