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Nadie debería dejarse llevar por la impresión fácil que pueden causar el título de la nueva serie de Prime Video, Cochinas, y el hecho de que un escenario de la historia sea un videoclub porno. Porque, en realidad, todo lo que se plantea en la serie es un vehículo para hablar de empoderamiento y liberación personal.
Cochinas nos sitúa en la ciudad de Valladolid en el año 1998. Allí,. “Nines es un ama de casa de aires conservadores que se ve forzada a enfrentarse a todo lo que creía saber sobre sí misma cuando su marido cae en coma, dejando el videoclub familiar a su cargo. Nines descubre que el negocio está en quiebra y decide especializarse en el único género que les da dinero: el porno. Lo que le faltaba, rodearse de penes y pezones todo el santo día. Menos mal que tiene la ayuda de Chon, la deslenguada empleada del videoclub, y Agu, un cinéfilo empedernido, para convertir el Dorothy en el primer videoclub porno de la ciudad. Un lugar que acabará convirtiéndose en el epicentro de un terremoto entre las vecinas del barrio. La liberación sexual ya es imparable”.
La serie fue presentada oficialmente en el pasado Festival de Málaga y allí, Carlos del Hoyo (Señoras del (h)AMPA) e Irene Bohoyo, creadores de la ficción, destacaron no haber querido caer “en algo vulgar ni soez” y que para no crear algo alejado de la realidad se habían documentado hablando “con varias personas que habían regentado videoclubs”.
En la dirección de Cochinas hay tres mujeres: Andrea Jaurrieta, Laura Campos y la también actriz Nuria Gago. Afirman haber tenido muy claro el tono que querían dar a la serie, “una crítica a toda la industria del porno a través de todos los personajes” y alaban que el equipo “era muy valiente y daba más de lo que pedíamos”.
Universo de personajes
El personaje principal de la historia, Nines, está interpretada por Malena Alterio que encarna a la perfección el salto de una mujer con una vida gris y supeditada a la figura de su marido a una figura que descubre el mundo que hay más allá de las paredes de su casa, que está poblado por personas muy diversas. La actriz ha reconocido que aceptó el papel cuando vio cómo se trabajaba la evolución de su personaje sin entrar en lo fácil o incluso grotesco, lo que para ella era el mayor reto. “La exposición sentimental era más difícil que la desnudez”.
El trabajo de las directoras es especialmente considerado por otros intérpretes como Celia Morán, quien destaca que “pese a que cada una tiene una forma de ser muy diferente, ninguna se contradijo durante el rodaje y eso hizo que parecieran una especie de “super cabeza” pensante”. Álvaro Mel (La fortuna, Un cuento perfecto) es en Cochinas un personaje asexual. “Era necesario mostrar que esos grises también existen”, afirma.
El reparto se completa con nombres como Raquel Pérez (La cocinera de Castamar), Celia de Molina (La vida breve), Chani Martín (Poquita fe), David Castillo (Aída), José Luis García-Pérez (La Moderna) o Juanjo Cucalón (Nails), entre otros.