Vida y estilo

Clubes de lectura, la nueva forma de socializar alrededor de los libros

De las redes sociales a librerías físicas, los encuentros lectores viven un auge impulsado por 'influencers', comunidad y ocio cultural compartido
Jóvenes participando en un club de lectura / Pexels

Lejos del tópico que sitúa a los jóvenes cada vez más alejados de la lectura, los clubes de lectura juveniles viven un momento de crecimiento en el Estado. Librerías independientes, bibliotecas y espacios culturales están impulsando encuentros que combinan literatura, socialización y ocio cultural. La lectura ya no se plantea como un acto solitario, sino como una experiencia compartida que genera comunidad.

Mediante redes sociales

Uno de los ejemplos más mediáticos es el de la Librería Lasai, proyecto impulsado por los creadores de contenido literario Ariane Hoyos y Beñat Azurmendi. Ambos comenzaron creando comunidad a través de redes sociales y lanzaron primero un club de lectura digital que obtuvo una gran acogida.

El éxito de aquella experiencia les llevó a dar el salto al espacio físico. La librería nació con la idea de trasladar esa comunidad lectora a un lugar de encuentro real, donde organizar actividades culturales y reuniones literarias. Su agenda incluye presentaciones, charlas y clubes de lectura de distintos géneros, pensados especialmente para atraer a público joven.

La propuesta conecta con una tendencia más amplia: la hibridación entre lo digital y lo presencial. Las redes sociales —especialmente TikTok o Instagram— funcionan como escaparate de recomendaciones, mientras que los clubes materializan esas conversaciones en encuentros cara a cara. En el caso de Lasai, la comunidad online migró al espacio físico tras la apertura del local, consolidando un punto de encuentro cultural juvenil.

Leer como experiencia social

El auge de estos clubes responde a varios factores. Por un lado, la necesidad de ocio alternativo alejado de pantallas. Por otro, el deseo de generar vínculos en torno a intereses culturales. Los encuentros permiten debatir lecturas, descubrir autores y compartir perspectivas, pero también conocer gente con inquietudes similares.

Las librerías han entendido esta transformación de su papel tradicional. Ya no son solo espacios de venta, sino mediadores culturales que dinamizan actividades y recomiendan lecturas personalizadas. En este nuevo modelo, el librero actúa como prescriptor y anfitrión de la comunidad lectora.

Iniciativas locales que refuerzan la tendencia

Más allá de los proyectos vinculados a influencers, surgen clubes de lectura juveniles desde lo comunitario. Iniciativas vecinales buscan crear espacios periódicos de encuentro en barrios y bibliotecas. En Pamplona, por ejemplo, se han impulsado grupos con reuniones mensuales para compartir lecturas y fomentar el hábito lector entre residentes interesados.

A nivel institucional, también se organizan encuentros que reúnen a distintos clubes, incluyendo propuestas juveniles, talleres y actividades literarias, reflejando la consolidación de este fenómeno cultural.

Cultura, identidad y pertenencia

Para muchos jóvenes, participar en un club de lectura va más allá de los libros. Supone construir identidad cultural, desarrollar pensamiento crítico y encontrar espacios seguros de conversación. La lectura compartida permite abordar temas sociales, emocionales o políticos desde la ficción o el ensayo, generando debates enriquecedores.

El fenómeno desmonta la idea de que las nuevas generaciones leen menos. Más bien, leen de otra manera: recomiendan, reseñan, graban vídeos, crean comunidades y trasladan esas dinámicas al mundo físico.

Un ocio cultural en expansión

El crecimiento de clubes de lectura juveniles apunta a un cambio estructural en los hábitos culturales. Librerías como Lasai ejemplifican cómo la combinación de influencia digital, curaduría literaria y comunidad puede revitalizar el sector del libro.

En un contexto donde el ocio tiende a la inmediatez, los clubes de lectura ofrecen pausa, conversación y vínculo humano. Una experiencia cultural que, lejos de desaparecer, se reinventa para seguir conquistando a nuevas generaciones de lectores.

20/02/2026