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Es lo que tienen los datos que miden la media de un territorio en un crisol de asuntos. Por ejemplo, en el referente a lo que le cuesta respirar al bolsillo. Así, tanto quienes viven por encima de sus posibilidades, los que lo hacen como reyes o quienes deben tirar de álgebra matemática para llegar a final de mes están sometidos al dictado de las cifras promedio, que afectan a todos aunque no sea por igual. De tal forma que a la pregunta de ¿cuánto cuesta vivir en Bizkaia?, la contestación puede ser variopinta. Pues depende del cristal con que se mire, desde qué cuenta corriente se haga o según sea el ámbito del que estemos hablando. Ahora bien, hay datos que no engañan. Según el informe de Gastos de los Consumidores 2026 de Roams, plataforma que ayuda al consumidor a optimizar los gastos en servicios esenciales de un hogar, hay números llamativos en cuanto a la cesta de la compra, el transporte, el ocio, el alquiler o la compra de una vivienda, en función de cuál sea el salario medio bruto de una ciudadano, y, desde luego, no es lo mismo vivir en un feudo del Estado español que en otro.
Según la Agencia Tributaria, el salario bruto medio anual de un vizcaino se sitúa en 25.842 euros, por detrás de Madrid (29.447), Araba (28.555), Gipuzkoa (28.423), Barcelona (26.736) e Iruñea (26.413 euros) –en el otro extremo de la balanza están Jaén (16.012), Almería (16.962) y Badajoz (17.040)–. Un poder adquisitivo con el que alguien asentado en Bizkaia tiene que hacer frente a un alquiler de la vivienda con un coste medio anual de 16.416 euros, mientras que los alaveses –con mayores posibilidades económicas– pagarían 13.500 euros por un piso medio de 90 metros cuadrados y los guipuzcoanos, 25.836 euros. No digamos ya si se trata de adquirir a una vivienda en propiedad, que en nuestro herrialde alcanzaría un coste de 342.900 euros, por los 255.420 euros en Araba, o los 576.990 en Gipuzkoa, que tiene el valor más elevado del Estado, seguido de Madrid (518.220) y Barcelona (458.010). En el lado contrario, Zamora es el lugar más asequible (116.190 euros).
Y es que comprar una vivienda en la CAV cuesta más que en el Estado, dado que la hipoteca roza los 18.000 euros anuales, 15.358 en el caso de ser un ciudadano que habita en Bizkaia (por los 25.836 euros en Gipuzkoa y los 11.437 en Araba). El problema es que, mientras la factura esencial sube, el dinero que entra en casa no acompaña: en un hogar vizcaino con dos sueldos, los ingresos rondan los 51.864 euros anuales en bruto. En esta tesitura, la cuota hipotecaria en Euskadi es un 46% superior a la media estatal: las familias vascas pagan 17.544 euros al año de hipoteca, frente a los 9.585 euros de media en España. Una brecha que agranda el esfuerzo mensual y convierte la vivienda en el principal factor de presión sobre el presupuesto familiar. “Esta diferencia consolida al País Vasco como uno de los territorios con mayor tensión en el mercado inmobiliario. Un encarecimiento de esta magnitud no solo eleva el coste de acceso a la vivienda, sino que también reduce de forma significativa la capacidad económica de los hogares, obligándolos a destinar una mayor parte de sus ingresos al pago de la hipoteca y limitando su margen para afrontar otros gastos esenciales o imprevistos”, manifiesta Gonzalo Blanco, experto en consumo de Roams.
No es de extrañar que casi el 70% del sueldo de un vizcaino se vaya en el desembolso de gastos esenciales, concretamente el 68,36% (88,15% en Gipuzkoa y 53,11% en Araba), casi cuatro puntos por encima de la media estatal. Tomando como referencia los datos anuales recogidos por las Asociaciones de Consumidores y Usuarios para un hogar formado por tres miembros, una persona que reside en Bizkaia abona 4.305 euros anuales de media para llenar la cesta de la compra, 1.105 euros más que en Cáceres y Granada. Comparándolo con los lugares más caros del Estado para ir al supermercado, Barcelona, Madrid Álava o Albacete, se llevan la palma rondando los 4.920 euros.
Transporte y hogar
Un apartado donde Bizkaia puede lucir alivio es el del transporte público. Según Roams, el coste anual medio –considerando éste el precio oficial por tarjeta monedero y/o billete mensual o el precio del viaje de dos trayectos al día durante los cinco días laborales de cada semana– es de solo 180 euros, por los 512 en Gipuzkoa (el territorio más caro del Estado) o los 504 en Araba. Un vizcaino estaría en un umbral próximo al de Jaén (108 euros), Soria (103) o Albacete (97). Otro desembolso del que nadie puede escapar es el del seguro del hogar, destinándose en suelo vizcaino 296 euros a esta partida. En cuanto a la tasa por recogida de residuos sólidos urbanos –con la peculiaridad de cada Ayuntamiento–, Bizkaia se sitúa con 165 euros, por encima de la media estatal (106), aunque lejos de los 265 de Gipuzkoa. En todo este complejo escenario de variopintos datos, hacer deporte sale caro pese a aflorar los locales low cost, ya que el coste anual alcanza los 434 euros para un vizcaino, mientras que alguien de Zamora destina 81 euros al año para apuntarse a esta actividad.
Igualmente, los vizcainos dedican 1.081 euros al año al ocio, léase ir al cine, tomar cerveza o café, 149 euros más que la media de un ciudadano del Estado. Partidas presupuestarias que se completan con otras como los 435 euros de la fibra y móvil, los 1.231 euros de luz regulada, los 528 euros del gas, los 572 euros en ropa o los 108 en material escolar.
En general, “el coste de vida en Euskadi no aprieta solo por la vivienda: también por los gastos que no se pueden recortar. Frente a la media estatal, los hogares vascos soportan un nivel de gasto más alto en partidas esenciales como la cesta de la compra, la movilidad y los costes asociados al coche, lo que reduce el margen disponible incluso antes de llegar a fin de mes”, resume Blanco.