El cestillo de ducha de la marca Tatay, disponible en Carrefour por un precio de 19,99 euros, es una solución sencilla para usuarios que buscquen optimizar su ducha sin realizar obras. Este accesorio se distingue por su sistema de anclaje suspendido que aprovecha la propia grifería como punto de apoyo, eliminando la necesidad de utilizar taladros o adhesivos químicos sobre el azulejo. Con una altura de 38,5 centímetros y un diseño metalizado, el producto se integra visualmente en la mayoría de ambientes de baño modernos mientras ofrece una resistencia certificada para soportar hasta 8 kilogramos de peso.
Cestillo de Ducha con Colgador para Grifo Doble 38,5CM Tatay
Material ideal
La característica fundamental de este modelo es su fabricación íntegra en aluminio de alta calidad. A diferencia de otros accesorios de acero cromado, el aluminio posee una resistencia natural a la oxidación en ambientes con alta humedad constante. El fabricante especifica un acabado metalizado inoxidable que previene el deterioro por contacto directo con el agua.
Para proteger los elementos metálicos de la grifería sobre los que descansa, el diseño incorpora un sistema de protección antirayaduras.
Sistema de instalación y mantenimiento
La principal ventaja funcional de este modelo es que es de tipo suspendido, lo que significa que el accesorio se cataloga como "Sin Fijación". No requiere el uso de taladros, adhesivos ni herramientas de montaje. El diseño del colgador está optimizado para grifos monomando y dobles.
Sobre Carrefour
Carrefour es una de las mayores cadenas de distribución del mundo y un referente histórico del gran consumo en Europa. La compañía nació en 1959 en Annecy (Francia), cuando las familias Fournier y Defforey abrieron un pequeño comercio que acabaría revolucionando el sector con una idea entonces novedosa: el hipermercado, un formato que combinaba alimentación y productos no alimentarios en grandes superficies a precios competitivos. El primer hipermercado Carrefour abrió en 1963 en Sainte-Geneviève-des-Bois, cerca de París, y marcó un antes y un después en los hábitos de compra. Desde entonces, el grupo inició una rápida expansión internacional, llegando a países de Europa, América Latina y Asia, y adaptando su modelo a distintos mercados.
El nombre Carrefour procede del francés y significa literalmente “cruce de caminos”, una elección que desde sus inicios quiso simbolizar un lugar de encuentro para los consumidores, donde confluyen productos, precios y servicios en un mismo espacio. Ese concepto se trasladó también a su logotipo, uno de los más reconocibles del sector. El emblema actual representa dos flechas opuestas, una roja y otra azul, que forman un cruce y, al mismo tiempo, dibujan de manera sutil la letra “C” en el espacio central. Los colores no son casuales: el rojo y el azul remiten a la bandera francesa y subrayan el origen del grupo, mientras que el blanco central refuerza la idea de claridad y accesibilidad. Con el paso de los años, el logo ha evolucionado en estilo, simplificándose y adaptándose a los nuevos soportes digitales, pero siempre manteniendo ese significado original de punto de encuentro y de referencia para la compra cotidiana.