El Bilbao Arena de Miribilla volverá a vestirse de gala este sábado (21:00 horas) para recibir un nuevo desafío mayúsculo de la Liga Endesa: el encuentro entre el Surne Bilbao Basket y el Tenerife de Txus Vidorreta. La cita llega en un momento en el que los 'hombres de negro' parecen haber encontrado su ritmo competitivo, aunque las lesiones siguen obligando a ajustar piezas y mantener la concentración al máximo nivel.
El entrenador Jaume Ponsarnau transmitió confianza en la evolución de su equipo, pese a reconocer que los contratiempos físicos siguen marcando parte del día a día: "Tenemos la sensación de que el equipo ya está encajando casi todo. Las lesiones son inevitables y forman parte de la naturaleza de cualquier plantilla. Lo importante es tener capacidad para adaptarse y seguir compitiendo", explicó.
El técnico catalán destacó la amplitud de su plantilla, un factor que considera decisivo para afrontar partidos tan exigentes como el de Tenerife: "Contamos con doce jugadores preparados para ayudar, aunque ahora tengamos dos bajas. Sabemos que Tenerife nos va a exigir lo mejor, porque es un equipo muy bueno y el más eficaz en ataque de la liga. Además, tiene una riqueza táctica enorme y una base de jugadores con mucha experiencia y química".
Ponsarnau subrayó la importancia de mantener la concentración durante los 40 minutos, consciente de que el equipo canario castiga con dureza cualquier desconexión: "Ha sido el lema de la semana: mantener la solidez todo el partido. Ellos saben encontrar la manera de romper tu confianza. No podemos permitirnos errores de concentración, porque tienen recursos para cambiar el rumbo del encuentro en cualquier momento".
Sobre las claves para seguir creciendo, el técnico señaló tres aspectos fundamentales: reducir las pérdidas innecesarias, mejorar en el rebote ofensivo y aumentar la eficiencia en el tiro. "Estamos viendo progreso, pero todavía podemos mejorar mucho. La ilusión está en seguir creciendo como equipo y consolidar la salud de toda la plantilla, que ahora mismo es nuestro gran enemigo", apuntó.
El entrenador del Bilbao Basket también elogió al equipo rival y a dos hombres en concreto. La conexión entre Marcelinho Huertas y Giorgi Shermadini, una sociedad que considera diferencial en la ACB: "Esa conexión es seguramente la más determinante de los últimos años en esta liga. Hemos probado distintas defensas en el pasado, pero su capacidad para reajustarse durante el partido es enorme. Aun así, tenemos preparado un plan A, y si es necesario, un plan B y C para intentar limitar su impacto".
De cara a la clasificación, el objetivo inmediato pasa por cerrar la primera vuelta con balance positivo y mantener opciones de soñar con la Copa. "Sería grandioso para nosotros, pero lo importante es centrarnos en lo inmediato. Queremos aprender de lo bueno y de lo malo, y dar respuesta como equipo a los momentos difíciles", afirmó el técnico.
Miribilla, que ya ha visto caer a rivales ilustres como Gran Canaria o Murcia, espera ser de nuevo un factor diferencial. Con el respaldo de su afición y la creciente confianza del grupo, el Bilbao Basket intentará superar otro examen de máxima exigencia ante un Tenerife que, según Ponsarnau, "no llega con dudas, sino con estímulos y más hambre de victoria".