El acceso al aparcamiento del futuro edificio de viviendas proyectado en el solar del antiguo cine Novedades sigue dando que hablar en Bergara. El Gobierno municipal sostiene que la opción más adecuada es habilitar la entrada por la calle Ikerleku, una alternativa respaldada, según explica el alcalde, Gorka Artola, por los estudios técnicos y jurídicos realizados. A partir de ahora, y con la propuesta del PNV haciendo sombra, -plantea que la conexión se efectúe desde Ibargarai aprovechando el acceso al parking público-, el Consistorio inicia una fase de trabajo de la mano de los vecinos, con el fin de analizar qué medidas pueden adoptarse para “amabilizar” el entorno y mantener la prioridad peatonal en este espacio.
El proyecto residencial que se levantará en las parcelas de los números 2 y 4 de Ikerleku y el 14 de Bidekurutzeta incluirá 26 plazas de garaje. Artola recuerda que esta operación urbanística tiene un largo recorrido en el planeamiento municipal. “Empezó a abordarse en 2002, y el Plan Especial de Rehabilitación del Casco Histórico reconocía desde 2013 la posibilidad de habilitar garajes en este ámbito”, detalla. Posteriormente, en 2018 -hace tres legislaturas- se aceptó que la entrada se realizara desde Ibargarai, aunque no se concretó cómo, a la espera de la ejecución del aparcamiento subterráneo bajo el patio del Real Seminario, una infraestructura impulsada entonces por el PNV que finalmente ha quedado en el aire.
Distintas alternativas
Ante este escenario, los servicios técnicos municipales han analizado distintas opciones para el acceso: Bidekurutzeta, Iparragirre, atravesar el patio del Real Seminario o la conexión a través del parking subterráneo. Todas ellas presentan, de acuerdo a los citados informes, problemas significativos relacionados con el cumplimiento de la normativa, la seguridad, la pérdida de espacio público y afecciones al patrimonio municipal.
En el caso concreto del patio del Seminario, el edil de Urbanismo, Markel Azkargorta, subraya también los condicionantes jurídicos existentes: “Se trata de un ámbito de dominio público vinculado a equipamientos deportivos, por lo que su utilización para dar servicio a un aparcamiento privado podría suponer una alteración de su destino urbanístico y una merma de su función pública”.
"Interés general"
“El marco legal exige que la Administración opte por la alternativa que menos perjuicio cause a la ciudadanía”, señala Artola, a la vez que defiende que, bajo ese criterio, la solución de Ikerleku es la que “mejor responde al interés general”. En términos de "coherencia y viabilidad", esta solución "permite una convivencia regulada, donde el peatón mantiene prioridad pero el conductor anticipa la presencia de vehículos, reduciendo el ritmo de conflicto grave", considera el informe municipal, al tiempo que insiste en que para un estacionamiento privado como el de las viviendas del Novedades, "el acceso rodado a través de una zona peatonal de uso compartido es jurídicamente viable, siempre que se límite estrictamente a los vehículos autorizados". También sostiene que un aparcamiento para 26 garajes genera "un tráfico limitado, discontinuo y de baja velocidad, compatible con un espacio compartido correctamente diseñado".
El primer edil y el concejal de Urbanismo precisan, asimismo, que no se contempla restar superficie ni usos al espacio público del patio del Seminario, “y menos aún porque afectaría a la seguridad de los niños (teniendo en cuenta a la ikastola Aranzadi) y a las áreas de juego”.
Valoración externa
No obstante, tras las diversas opiniones y peticiones planteadas en las últimas semanas, el Ayuntamiento encargó un análisis independiente a la consultora externa, Projekta Urbes, cuyas conclusiones, en palabras del Gobierno municipal, son claras: “el acceso por Ikerleku es la opción más compatible con la normativa vigente, además de la más viable desde el punto de vista técnico y económico y la que menor impacto genera sobre el espacio público”.
Minimizar afecciones
Desde el punto de vista urbanístico, Ikerleku funciona actualmente como un espacio de uso compartido entre peatones y vehículos autorizados. En la zona existen 76 permisos para garajes y carga y descarga -a los que se sumarían los 26 del Novedades-, y la calle, con una anchura aproximada de siete metros, permite, según el Gobierno municipal, adoptar soluciones que “minimicen las afecciones, mantengan la convivencia y garanticen la seguridad de los peatones”.
Para ello se ha puesto en marcha un proceso de diálogo con las y los residentes, que celebró este jueves su primer encuentro. Entre otras cuestiones, se plantea estudiar mecanismos para limitar el paso exclusivamente a vehículos autorizados, decidir si la circulación debe organizarse en uno o en dos sentidos o incorporar elementos urbanos que delimiten las zonas de tránsito peatonal y rodado, manteniendo o adaptando la actual plataforma de convivencia. De esta primera reunión surge un grupo de trabajo que volverá a citarse el 25 de marzo para profundizar en estos temas.