BASERRIA KM0 es una realidad en los lineales de nuestros supermercados. Se ha ganado a pulso la plena confianza de una fiel clientela que, a medida que pasa el tiempo, dispone de una mayor oferta dónde elegir. No ya solo el chuletón o la hamburguesa. Múltiples opciones que satisfacen a los estómagos más exquisitos al provocar un auténtico deleite para el paladar. Calidad 10 en sabor y presentación.
Hoy día no falta la casquería en su salsa, como los callos o la lengua, platos laboriosos, sin olvidar otros como las albóndigas, la lasaña o el sukalki. De todo ello, además de consejos imprescindibles para disfrutar al máximo de esta delicatessen, nos ha hablado en Kale Nagusia de ONDA VASCA el director comercial de la marca, Jabi Pagaldai, quien destaca que se hallan en constante evolución por intentar satisfacer los gustos más exigentes y siempre asegurando que "el 90 por ciento del producto debe llevar Eusko Label", gracias a productos locales como el tomate.
Tras haber estado presente en ferias recientes, como Gustoko en el BEC o Alimentaria en Barcelona, además de dejarse ver en el mercado alemán, concretamente en la ciudad de Colonia, el responsable de la firma guipuzcoana constata que están en constante evolución: "Estamos convencidos de nuestro producto y creemos que hay pocas novedades. Nos estamos adelantando y, así, conseguimos mantenernos entre 'monstruos' que hay en el sector, comparados con nosotros".
Las hamburguesas, con conservante o al vacío
Pagaldai explica que el proceso cárnico en BASERRIA KM0 es tratado con la máxima escrupulosidad a fin de que el alimento llegue a la mesa en las más optimas condiciones, como la carne picada, que cuenta con un gran éxito entre las ventas de la empresa, y a la que "le ponemos un poco de conservante, porque, si la llevas directamente a casa, tienes para consumirla ese día o al siguiente. Hay otra sin conservante, la hamburguesa de chuleta de vaca macerada, "pero tiene que ir al vacío, dándole unos siete días de vida útil para que pueda aguantar la carne. Ya cuando rompemos el envasado, es para consumir en ese momento".
Hay hamburguesas mixtas "con cerdo de Eusko Label de ternera o vaca, y ocasionalmente, en Navidad, y cuando se sacrifica, de buey", frecuentemente usando las esquinas de la carne, ya que "se puede hacer con cualquier parte, pero un steak tartar con un solomillo es un lujo".
Echar sal a la chuleta
Como otra sugerencia muy a tener en cuenta, a la hora de echarle la sal, bien gorda o en escama, a la chuleta. Un asunto que genera todos tipo de opiniones, "lo mismo que la ensalada o la tortilla de patatas con o sin cebolla", por lo que, "en mi criterio", indica Pagaldai, "yo la echo al final bien porque absorbe y saca los jugos de esa carne", además de que "tiene que tener una grasa exterior y otra infiltrada, con más o menos, tiene que estar bien hecha y con grasa externa". Habitualmente se ha trabajado con mucha, "algo que causa pesadez".
Ahí queda la indicación del experto, que en todo caso, aclara que "hay que tenerla fuera desde antes" de ser manipulada para su consumo, "porque así el centro no está tan frío. Lo importante es que esté atemperada antes de meterla en la parrilla", comenta Pagaldai.