El Ayuntamiento de Azpeitia ha abierto la convocatoria de ayudas de 2026 para la rehabilitación de viviendas y edificios residenciales.
Se trata de un programa que vio la luz en el año 2022 con el objetivo de fomentar la mejora de la eficiencia energética, la accesibilidad, la conservación de los inmuebles y la instalación de energías renovables, y este año tiene continuidad con un sustancial incremento en su cuantía con respecto al ejercicio anterior.
Una partida de 250.000 euros
En concreto, el Consistorio azpeitiarra ha anunciado que va a destinar a este fin una partida de 250.000 euros.
Esta cifra supone un incremento de 50.000 euros con respecto a la convocatoria de 2025, que se saldó con un total de 56 beneficiarios.
Según explicaron el presidente de la comisión de Medio Ambiente, Joanes Amenabar, y la presidenta de la comisión de Hacienda, Leire Goenaga, el objetivo es facilitar que los propietarios puedan afrontar las obras necesarias con un menor esfuerzo económico y disponer de viviendas “más dignas, cómodas y sostenibles”.
Novedades principales
La convocatoria incorpora dos novedades principales. La primera es la ampliación de las ayudas para el mantenimiento y rehabilitación de fachadas a todo el término municipal.
Hasta ahora esas subvenciones se limitaban al casco antiguo y, desde el año pasado, también a Urrestilla.
A partir de esta edición, cualquier vivienda del municipio podrá optar a una subvención vinculada al 25% del coste de la actuación que se vaya a llevar a cabo.
No obstante, el Ayuntamiento mantendrá un tratamiento preferente para los edificios antiguos del casco histórico y de Urrestilla, que contará con ayudas que tendrán como referencia el 40% del coste de la obra..
La segunda novedad consiste en la actualización de los importes máximos subvencionables, que aumentarán alrededor de un 15% para compensar el encarecimiento del coste de la vida.
Líneas de ayudas
El programa mantiene cuatro líneas de ayudas atendiendo a factores como la mejora de la accesibilidad, las actuaciones para incrementar la eficiencia energética, la instalación de energías renovables y obras de conservación de edificios.
Detrás de todo ello, subyace una política que aborda la rehabilitación de viviendas desde una perspectiva integral, combinando la conservación de los edificios, la mejora de la eficiencia energética, el uso de energías renovables y la accesibilidad universal.
Beneficios, sociales, ambientales y económicos
La mejora de la eficiencia energética, por ejemplo, no solo permite reducir el consumo y las emisiones, sino que también incrementa el valor de las viviendas, mejora el confort y la calidad de vida, incentivando así la inversión de los propietarios.
A su vez, la rehabilitación de viviendas y edificios residenciales genera importantes beneficios sociales, ambientales y económicos, al permitir disponer de edificios más saludables, sostenibles y accesibles, al tiempo que impulsa la actividad económica y favorece la transición ecológica.