Desabrochadas las numerosas virtudes de potencia, perseverancia, fe, confianza y valentía en la epidérmica, frenética y agonística victoria en Potenza, la figura de Igor Arrieta cotiza al alza en el parque bursátil después de su magnífico despliegue en el Giro de Italia.
El de Uharte Arakil subrayó la carrera con un triunfo rotundo que, sobre todo, radiografió la naturaleza de un ciclista con un estupendo fondo de armario, capacitado para lucir en los grandes escenarios, donde la exigencia es máxima.
Además de su innegable olfato para desentrañar los entresijos de las carreras, de su visión clínica para la lectura táctica y la disposición para adaptarse a lo que exigen el libreto en cada instante, Arrieta demostró una enorme capacidad de recuperación tras la acumulación de esfuerzos.
Estuvo muy presente en la última semana del Giro, cuando las fuerzas se sostienen sobre un tendal de frágil equilibrio.
Esa fortaleza para reponerse y recomponerse del cansancio acumulado a modo de laminas de hojaldre, del sedimento que se acumula con la concatenación de desgaste físico y mental, configura a un ciclista de aliento largo y con la convicción de saber manejarse en fugas.
Su victoria en Potenza constata la fortaleza de un ciclista capaz de rendir en las carreras de tres semanas, que apilan fatiga. La entereza en ese arco temporal es una de las fortalezas de Igor Arrieta, que continúa creciendo desde un enfoque alejado de las urgencias y el histrionismo.
Continua mejoría
La presente campaña, exitosa, con el podio en el AlUla Tour, el octavo puesto en la Itzulia, donde acarició la victoria al ser segundo en la etapa con final en Basauri, y su sobresaliente paso por el Giro están perfilando un futuro de lo más esperanzador para el navarro.
Con dos victorias en el palmarés, la primera en la Clásica de Ordizia el pasado curso y el reciente logro en la carrera italiana, Igor Arrieta es un pieza codiciada en el mercado ciclista. Finaliza su actual contrato con el UAE, equipo al que accedió desde el Kern Pharma.
En este punto de la campaña, el Lidl ha puesto la mirada sobre Arrieta. El navarro encaja en el proyecto de la escuadra, que le ha trasladado una oferta para contar con él en las campañas venideras.
Además de un ciclista muy del gusto de los técnicos de una de las mejores estructuras del WorldTour, Juan Ayuso quiere contar con él a su lado como uno de sus hombres de confianza. El alicantino conoce de primera mano las facultades del navarro.
Ambos coincidieron en el UAE durante dos temporadas, 2024 y 2025, hasta que Ayuso decidió apartarse de la formación de los Emiratos para incorporarse al Lidl como líder incuestionable del equipo después de sus problemas de cohabitación en el camerino de estrellas del UAE, relación que se quebró del todo en la pasada Vuelta.
Ayuso, que dispone de un contrato de larga duración con el Lidl, hasta 2030, desea que el navarro esté en su órbita. En cualquier caso, será Arrieta quién decida su futuro. Un privilegio que se ha ganado a pulso desde que asomara en el profesionalismo.