La adquisición de la empresa Ayesa IT, la antigua Ibermática, por parte de un consorcio vasco ha reanudado el goteo de noticias sobre la compañía tecnológica, que comunicó ayer su intención de incrementar en cerca de un 10% a plantilla en todos sus centros hasta el año que viene. Una decisión que llega mientras continúa el debate sobre si la sede debe mantenerse en Gipuzkoa o trasladarse a Bizkaia.
El consorcio está compuesto por Indar Kartera -el brazo inversor de Kutxabank-, la Fundación BBK, el Gobierno Vasco -a través del fondo Finkatuz para el arraigo empresarial- y Teknei, como socio tecnológico. El pasado lunes, la Fundación Vital anunció también su incorporación al proyecto, un paso que ha rechazado, por su parte, la Fundación Kutxa. La compra de Ayesa IT, formalizada el pasado 1 de enero, por un volumen de 480 millones de euros a la familia Manzanares y el fondo A&A Capital Europe busca asentar en Euskadi la actividad de una compañía a la que, por pertenecer al sector tecnológico, se le quiere asignar un importante papel en la transición digital de la CAV, con el foco puesto en los servicios al tejido privado y público en Inteligencia Artificial, ciberseguridad y economía del dato.
Esa operación, fraguada después de que la propuesta del consorcio vasco saliera ganador frente a las de diversos fondos de inversión, permitió recuperar para Euskadi el centro de decisión de la antigua Ibermática, que cuenta con cerca de 2.000 trabajadores en la CAV. No obstante, el cierre de la operación está previsto para las próximas semanas, una vez den aprobación las autoridades competentes.
Los dos frentes abiertos en Ayesa son la negativa de Fundación Kutxa a entrar en el consorcio y si la sede vasca debe continuar en Gipuzkoa o moverse a Bizkaia. Ayer, la Diputación de Gipuzkoa, por boca de su responsable de Promoción Económica, Unai Andueza, destacó que no todas las operaciones de arraigo deben ser unificadas y respaldó que la sede siga en Donostia. El lunes, el presidente de Cebek, la patronal vizcaína, Guillermo Buces, abogó por trasladar la sede a Bizkaia.
Hoy, el presidente de Kutxabank, como representante del consorcio, visitó las instalaciones de la compañía en Sevilla y se reunió con el equipo directivo de la misma. Antón Arriola trasladó a los representantes de Ayesa en la capital andaluza la voluntad del nuevo grupo propietario de aumentar en un 10% el número de trabajadores en sus hubs tecnológicos. Arriola explicó que el objetivo es “promover un proyecto retador y ambicioso para todos los profesionales que forman parte de la compañía”. Junto a ello, reafirmó “la confianza en el equipo gestor y su apuesta por construir juntos un futuro ilusionante de crecimiento, en el que Ayesa Digital consolidará su posición como uno de los principales actores en un sector estratégico para el desarrollo y la competitividad de la industria”.
En un comunicado, Ayesa subrayó que “el proyecto garantiza la continuidad del empleo”. La semana pasada, el consejero de Industria del Gobierno Vasco, Mikel Jauregi, y su homólogo andaluz, Jorge Paradela, enviaron un mensaje de tranquilidad a los más de 3.000 trabajadores que la división de Ayesa tiene en Andalucía. “Hemos quitado el cartel de se vende y damos continuidad a estos puestos de trabajo”, resumió Jauregi. En cualquier caso, el consorcio ya mueve sus piezas, y ayer comunicó que, al cierre de la operación, Manu Baraza, con 25 años de trayectoria en la empresa y hasta ahora Jefe de Operaciones, será el nuevo consejero delegado en sustitución de José Luis Manzanares, que continuará como asesor de la compañía. l