Asier Morillo, un joven de Azpeitia de 22 años, ha logrado consolidarse como una figura relevante en el ámbito del lifestyle y los viajes de "cocción lenta" en el entorno vasco. A través de su perfil en redes sociales, donde cuenta con cerca de 25.000 seguidores, Morillo se dedica a descubrir rincones poco conocidos de la geografía vasca, priorizando la naturaleza y los miradores espectaculares para fomentar un estilo de vida más pausado.
En Las mañanas de Onda Vasca, Morillo explica que su éxito radica en ofrecer una visión auténtica y cercana de su territorio. Esta estrategia le ha permitido alcanzar mucha visibilidad, logrando que sus vídeos sobre lugares como el Santuario de Oro en Araba superen el millón de reproducciones al mostrar parajes que, aunque locales, son desconocidos para gran parte del público.
El aspecto más innovador de su propuesta son las escapadas organizadas con personas que no se conocen entre sí, una iniciativa que nació tras detectar que a muchos de sus seguidores les frenaba la soledad a la hora de realizar actividades de ocio: "Me he dado cuenta de que muchas veces sí que queremos hacer algo, pero nos da vergüenza hacerlo solos". Esto le impulsó a crear una serie de planes para combatir esa barrera. Estas experiencias, que ya han celebrado varias ediciones con un éxito de convocatoria inmediato, incluyen dinámicas grupales y sistemas de coche compartido para facilitar la integración desde el primer momento. Para el propio creador, la respuesta de su comunidad ha sido sorprendente: "Me parecía impensable que alguien se viniese a un plan que organizase yo y la gente se ha animado. A principios de año, un grupo incluso se fue de casa rural como plan de cuadrilla, porque se conocieron y se llevaron muy bien".