Vida y estilo

“Ante la fama, no hay que dejarse llevar por cantos de sirena”

Veinte años han pasado desde ‘Los Serrano’, la serie que le dio fama. Repasamos con Fran Perea su trayectoria profesional en el mundo de la música y la interpretación
Fran Perea y Cristina Urgel, durante el rodaje en Baztan. / U. Mateo

Es el penúltimo día de rodaje en Navarra de la película Hasta que el juzgado nos separe y tras una mañana intensa de trabajo, Fran Perea, protagonista masculino de la película dirigida por Cristina Urgel, saca unos minutos para contarnos cómo va este y otros proyectos que están llenando su agenda de 2026. Reconoce que el verano va muy bien y estas tres semanas conviviendo con todo el equipo de la película en el norte de Navarra ha sido una experiencia muy bonita: “Hemos coincidido un grupo de gente muy maja y hemos convertido el rodaje en una especie de campamento de verano”, reconoce entre risas.

Durante estas últimas tres semanas han conocido diferentes localidades del valle de Baztan, ¿un escenario de lujo para el cine y para pasar cualquier época del año?

Hemos estado muy bien y este sitio es maravilloso, creo que ha sido una suerte venir a rodar aquí. Te levantas respirando aire puro, con unas vistas preciosas, lo verde que es, sus pueblos... Me ha encantado el valle en general. Además, hemos estado prácticamente haciendo vida aquí, sobre todo en Elizondo, aunque también hemos conocido Irurita, Elbete, el balneario de Elgorriaga... Me ha enamorado el paisaje y también la gente, que nos ha tratado estupendamente, nos hemos sentido muy queridos.

¿Qué nos puede adelantar de su nuevo papel en esta película?

Soy Javi, un tipo que está en pleno proceso de divorcio de Marta (Macarena Gómez), y que por un retraso en el tema de los papeles del juzgado se van a ver envueltos en una situación un poquito rocambolesca en la que van a tener que fingir que siguen felizmente casados. Mi personaje es un tipo bueno, con mucho sentido del humor, pero es una de esas personas que son incapaces de tomar decisiones y la vida les va pasando un poquito por encima.

Para ver el resultado final habrá que esperar hasta que se estrene el año que viene, pero a través de las redes sociales algo se puede intuir...

Qué te voy a contar... Las redes forman parte de nuestra vida y compartimos algunos momentos con nuestros seguidores. No todo lo que hacemos, claro, pero gran parte. Un rodaje siempre es algo bonito para compartir y coloques la cámara donde la coloques tiene gracia. Y hay que decir que hemos estado rodando en sitios muy bonitos, y son momentos que apetece compartir.

Es una comedia familiar, un género en auge que se está convirtiendo en tendencia en el sector del cine.

Sí, últimamente se están haciendo muchas comedias familiares. Es cierto que el cine ha cambiado mucho en los últimos años, el paradigma del cine ha evolucionado mucho y este tipo de películas son las que mueven ahora a la gente a las salas. Por supuesto también siguen triunfando las grandes producciones norteamericanas y los grandes estrenos, los remakes, etcétera, pero en los últimos años parece que el plan de coger a los niños para ir al cine funciona, apetece, y creo que por eso hay en la actualidad tantas películas que encajan con este entorno.

Antes era la tele la que reunía en el salón a todos los miembros de la familia.

Sí, las tendencias han cambiado mucho. Se han dejado de ver tantas series en casa, al menos como se hacía antes, todos juntos alrededor de la televisión, y ahora cada uno ve lo que le gusta por su cuenta. Así que el cine se ha convertido en un buen plan para reunir a la familia otra vez.

Fran Perea, posando en Baztan. Ondikol

2026 está siendo un muy buen año a nivel laboral entre la gira y los proyectos cinematográficos.

Está siendo un buen año, sí. Suelo estar más centrado en el teatro y la música, pero este año además he podido compaginar fechas con algún proyecto audiovisual. Hace unos meses participé en el rodaje de El marqués, 1985, curiosamente también en Navarra, en la zona de Pamplona y alrededores. Voy conociendo poco a poco la provincia completa (entre risas).

¿En su profesión los rodajes en exteriores se convierten en la excusa perfecta para conocer nuevos sitios y hacer un poco de turismo?

Sí, es una suerte para nosotros y me siento muy afortunado. Nuestro trabajo nos permite no solo desarrollarnos profesionalmente, sino viajar y conocer lugares, personas, culturas... Es muy enriquecedor.

Su faceta musical también está viviendo un gran momento, ¿cómo va la gira de El Hombre Invisible? 

La gira arrancó en febrero y no hemos parado, el último concierto antes de venir a rodar a Navarra fue el pasado 11 de agosto, y después más conciertos hasta octubre. Ha sido un verano muy completo, pero también voy cogiendo pequeños huequitos para poder respirar un poco.

Suelen decir que esta profesión es lo que tiene, las rachas de trabajo llegan sin avisar...

Sí, vivimos en la incertidumbre. Yo no me puedo quejar porque hago lo que me gusta y nunca he llegado a estar parado, siempre he tenido proyectos en marcha, pero sí, hay épocas en las que de pronto se acumula más el trabajo, otras en las que vas un más holgado.

Se le ve agradecido, pero también hay que saber llevar ese ritmo. ¿Cómo gestiona su agenda?

No es fácil y también he de agradecérselo al equipo que trabaja conmigo e intenta que todo encaje, me ayudan mucho.

¿Ha tenido que decir que no a algún proyecto por coincidencia de fechas o falta de tiempo? ¿Qué valora en esos casos para tomar una decisión?

Sí, me ha ocurrido muchas veces, y lo que más valoro es el compromiso. Si ya tenía comprometido un trabajo no me gusta decir que no, ni dejar tirado a nadie. Hay mucha gente trabajando conmigo, tanto en la música como en la interpretación, y no puedo de repente decir “Mira, que no voy a hacer nada”. Eso no está bonito, porque no es una decisión que me afecte solo a mí, hay grandes equipos detrás. Y muchas veces tengo que sacrificar y decir que no a cosas que me hubiera gustado, pero si no se puede, no se puede.

La interpretación y la música son dos disciplinas que se pueden enriquecer entre sí. ¿Le han venido bien las tablas de una para la otra?

Sí, al fin y al cabo es todo interpretar. El teatro por ejemplo me ha enseñado a pisar el escenario y eso me ha venido muy bien también para la música. Por su parte, en la música disfruto mucho del momento más solitario, el de componer, porque me ayuda a colocarme en situaciones diferentes, intentar pensar que tienes otros mundos posibles... y eso lo traslado también a la hora de construir un personaje para cine o teatro. Al final todo se retroalimenta.

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Si tuviera que quedarse con un solo momento, ¿cuál sería?

Es difícil, pero subir a un escenario con una guitarra y que la gente cante tus canciones es una de las cosas más potentes que le puede pasar a un artista. Es muy emocionante. Hay otros momentos especiales también, por ejemplo me gusta el proceso de grabar, estar en el estudio y ver toda la trayectoria de una canción, desde que nace hasta que se publica.

He visto a través de su Instagram que vaya donde vaya siempre le acompaña su guitarra.

Lo intento, sí, sí. La guitarra, como cualquier instrumento, si dejas de tocarla pierdes habilidad, por eso intento, siempre que puedo, que viaje conmigo y tenerla a mano. Además, en cualquier sitio te puede surgir una idea...

Echando la mirada atrás, su papel en Los Serrano le dio muchísima fama y y no se puede olvidar a pesar de los años transcurridos. ¿Con qué se queda de aquellos inicios?

Quizá con la ilusión, los nervios, la incertidumbre tan grande que teníamos... Siempre lo digo, cuando empiezas un proyecto no sabes cómo va a funcionar, unas cosas van mejor, otras peor, y otras son de pronto un éxito que te sobrepasa. Pero al final con lo que te quedas es con las personas, a quién conociste, qué enseñanza te dio, incluso con la gente que con la que no tuviste buena química también aprendes lo que no hay que hacer... Los actores vamos y venimos, pasamos de unos proyectos a otros y con lo que te quedas al final es con la gente, con todo lo compartido.

Aquella serie tuvo muchísima fama y la exposición pública fue exagerada, ¿aprender a gestionarla fue lo más complicado? ¿Qué consejo daría a actores que están empezando?

No hay un manual de instrucciones como tal, y no es nada fácil, pero mi consejo es que se protejan, que no cambien su rutina, que intenten cambiar lo mínimo posible, que se agarren a sus valores, a su gente, a su familia y a sus amigos. Que no se dejen llevar por cantos de sirena, que este camino es muy largo y que lo que importa es tener unos buenos cimientos.

Por último, tras más de 20 años de carrera, ¿soñaba con llegar donde está?

No lo sé, tenía los sueños que puede tener un chaval. Yo soy de Málaga, nadie de mi familia se ha dedicado a esto, pero yo sí que soñaba con la interpretación y la música, y poder vivir de ello. Ya con 14 o 15 años empecé a estudiar teatro y música, tenía mi primera banda... Ahora puedo decir que he visto mi sueño cumplido, he hecho el camino que quería, puedo decir que he tomado las decisiones que quería tomar en cada momento, con coherencia, y estoy feliz, no pido más.

27/09/2026