Borders sin Fronteras surgió de la inquietud compartida por seis amigas tras conocer el caso de Fer, un Border Collie abandonado en condiciones extremadamente duras. Aquel episodio fue el detonante de un proyecto que, con el paso del tiempo, ha permitido ayudar a varios cientos de perros a través de rescates, acogidas, adopciones y atención veterinaria.
Hoy tenemos en Café con Patas a Diego Álvarez, colaborador de la asociación y especialista en comportamiento canino para hablarnos del border collie y de la labor de la entidad.
Nuestro invitado insiste en una idea clave para Borders sin Fronteras: cada perro es un individuo con su propia historia y necesidades, no un número más en una estadística.
Según explica Álvarez, buena parte del problema que rodea a esta raza tiene su origen en la falta de comprensión de su verdadera naturaleza. "Son perros de trabajo con necesidades que deben ser cubiertas", señala. Cuando esas necesidades no se entienden ni se atienden, el desequilibrio puede aparecer.
Una sensibilidad extrema
Uno de los rasgos que definen al Border Collie es su elevada sensibilidad. Álvarez subraya que se trata de perros especialmente receptivos a los estímulos, tanto positivos como negativos, que les afectan con mayor intensidad que a otras tipos de perros.
Esta sensibilidad, unida a errores en la cría moderna, ha dado lugar a perros que se muestran desbordados ante estímulos urbanos cotidianos como pelotas, coches, bicicletas o corredores. Lo que históricamente fue un perro tranquilo y eficaz en su trabajo se transforma en un ser estresado cuando sus instintos -especialmente el de predación- no se canalizan de forma adecuada.
El mito del cansancio físico
Existe la creencia extendida de que un Border Collie necesita únicamente "agotarse físicamente" para alcanzar el equilibrio. Álvarez matiza este planteamiento. El exceso de ejercicio sin control puede crear un "perro fondista", cada vez más exigente en actividad y atrapado en un estado constante de sobreexcitación.
Para garantizar un bienestar real, el experto propone trabajar cuatro dimensiones fundamentales. La física, la social, la emocional y la cognitiva.
En este proceso, el autocontrol resulta clave. A través de ejercicios sencillos y constancia, se consigue que el perro abandone la respuesta puramente instintiva y acceda a un nivel cognitivo, reduciendo reacciones impulsivas.
¿Cómo ayudar a Borders sin Fronteras?
La asociación ofrece diversas vías de colaboración para quienes quieran implicarse en su labor: casas de acogida y adopciones, apadrinamientos y donaciones, microdonaciones a través de plataformas como Teaming, además de la difusión del su trabajo en redes sociales.
A continuación puedes acceder a las distintas formas para colaborar con Bordes sin Fronteras: