Ana Ocio, farmacéutica con tres décadas de experiencia y especialista en inteligencia emocional, ha advertido en Las Mañanas de Onda Vasca sobre el crecimiento desmedido de la comercialización de productos diseñados originalmente para tratar la diabetes, como el Ozempic, que se están empleando de forma masiva para la reducción de peso. Ocio señala que estas sustancias, además de su elevado coste económico, conllevan riesgos significativos para la salud, como la aparición de pancreatitis aguda en individuos que no padecen la patología de base. "Estoy asustada porque vendemos como pipas medicación como el Ozempic", añade.
Ocio advierte que "están haciendo un poquito de conejillo de indias" con quienes los usan, ya que se desconocen sus consecuencias a largo plazo y ya se observan efectos secundarios graves como "pancreatitis agudas" en personas sanas. La profesional subraya que estos tratamientos no atacan la raíz del problema y suelen derivar en un notable efecto rebote, recordando que, en el ámbito de la salud, "las dietas no funcionan" cuando se basan únicamente en la restricción calórica sin un acompañamiento profesional adecuado.
Basándose en estudios de la Universidad de Harvard, Ocio explica que la nutrición y el ejercicio solo representan el 50% del éxito en la regulación del peso; el resto depende de factores como las hormonas, el sueño y el estado mental. Según la especialista, "nuestros pensamientos y nuestras emociones afectan a toda nuestra salud física", provocando que situaciones de estrés activen el cortisol y paralicen el metabolismo. Esta conexión es tan profunda que la Organización Mundial de la Salud estima que "el 90% de las patologías tienen un origen psicosomático", manifestándose con especial claridad en problemas digestivos y cutáneos derivados de lo que ella denomina "kilos emocionales".
Como alternativa a los métodos prohibitivos, la farmacéutica propone un cambio de hábitos centrado en el autoconocimiento y el cuidado de la microbiota, donde se produce el 90% de la serotonina. Ocio destaca la importancia de trabajar el subconsciente, dado que las creencias limitantes actúan como un freno invisible frente a la fuerza de voluntad consciente. Citando conceptos del psicoanálisis, recuerda que "hasta que no traigamos lo que está en el subconsciente al consciente, seguiremos viviendo en piloto automático", por lo que invita a sus pacientes a sincronizar su química interna. Su enfoque defiende que "llevamos una farmacia dentro de nosotros" y solo es necesario aprender a activarla para lograr una transformación física y emocional duradera.