Este jueves ha sido un día especial e importante para Alex Reyes. El día en el que se despedía de mucha gente y del Bilbao Basket. Arropado por varios de sus compañeros, como Adam Smith, Melwin Pantzar, Denzel Andersson, Tomeu Rigo y Unai Barandalla; Presidenta Isabel Iturbe; Director Deportivo Rafa Pueyo y componentes del cuerpo técnico como Javi Salgado o Erik Badiola, Álex Reyes ha escenificado su fin de ciclo como 'hombre de negro' tras cuatro años de relación.
El alero palentino ha agradecimiento a todos los que le han acompañado desde 2020. "Han sido años muy buenos, grupal e individualmente, he cumplido un objetivo, llegaba de un camino largo en LEB. Me marcho siendo un mejor jugador, que ha sido capaz de asentarse en la Liga ACB", ha reflejado. Además ha recalcado que, en lo profesional, estos últimos cuatro cursos han supuesto "la etapa más importante de mi carrera por todo lo que ha implicado. También de las más bonitas. No me llevo más que cosas buenas de Bilbao y de su gente. Hay parte de tristeza por salir, pero me voy con la cabeza alta y contento por haber sumado todo lo que estaba en mi mano, con épocas peores y mejores".
Su mejor amigo en este tiempo ha sido Rigo. "Es de las personas más importantes, un amigo para siempre". Aunque tenía una opción de prolongar el contrato: "La idea a principio de año era completar esta temporada y luego ver lo que sucedía. A nivel deportivo las cosas no han salido bien, no he sido capaz de aportar todo lo que me hubiese gustado, lo mejor era separar nuestros caminos, afrontar nuevos retos, con la máxima alegría, donde seguir aportando cosas y llevar muchos recuerdos como me llevo en Bilbao".
Reyes no ha aclarado su futuro, pero no ha escondido que "mi prioridad es quedarme en la ACB. A día de hoy solo pienso en poder jugar un día al golf e irme con mis amigos de cena. Pero tengo ganas de volver a jugar en Miribilla, aunque sea en contra. Quiero volver a sentir a esta afición".