Fundada en 1976 y declarada de utilidad pública, ALCER Gipuzkoa -la Asociación de Personas Enfermas Renales del territorio- trabaja para mejorar las condiciones de vida de los pacientes con enfermedad renal crónica y para apoyar a sus familias. Así, contribuye a su bienestar físico, psíquico y social.
Esta mañana, la diputada de Cuidados, Maite Peña, ha querido reconocer la labor que ha realizado esta asociación y junto a su presidenta, Arantxa Lazkano, y la trabajadora social, Maider Amenabar, ha presentado las actividades con las que ALCER celebrará su 50º aniversario. Actividades que van desde la difusión de un documental audiovisual conmemorativo hasta campañas de sensibilización sobre donación de órganos en centros educativos de todas las comarcas guipuzcoanas durante la primavera y el otoño. Además, el acto central de este aniversario redondo se celebrará el 5 de junio y reunirá a socios, colaboradores y representantes institucionales.
En esta presentación, Peña ha destacado "el papel fundamental" que realiza ALCER, acompañando a los pacientes y previniendo la enfermedad renal crónica. Esta enfermedad "afecta aproximadamente al 15% de la población en algún estadio, incluyendo a muchas personas todavía sin diagnosticar", ha detallado la diputada de Cuidados, "y hay que señalar también que su prevalencia ha aumentado más de un 30% en la última década. Las previsiones indican que podría convertirse en una de las principales causas de mortalidad en las próximas décadas y por eso, es tan importante visibilizar, tener a la población informada, prevenir y también acompañar". Por ello, la Diputación de Gipuzkoa lleva más de dos décadas colaborando con ALCER Gipuzkoa con quien firma anualmente un convenio para apoyar económicamente programas de apoyo psicosocial, de integración, servicios de respiro vinculados a la gestión de plazas de hemodiálisis o la promoción de hábitos saludables. Este año 2026 la institución foral destinará una dotación de 146.000 euros a este convenio.
Casi 4.000 familias atendidas
Durante estos 50 años, ALCER Gipuzkoa ha acompañado a 3.909 familias afectadas por enfermedad renal crónica y ha realizado 26.783 consultas. Además, desde 1978 esta entidad impulsa diversas campañas de sensibilización sobre donación de órganos y ha registrado 66.791 personas donantes en Gipuzkoa.
En cuanto al perfil de las personas con esta enfermedad, la trabajadora social de ALCER, Maider Amenabar, detalla que "es variado pero, sobre todo, afecta a personas mayores, en un 60% a hombres, en un 40% a mujeres y la media de edad, más o menos, ronda los 70 años". Pero advierte de que "eso es la media, lo cual quiere decir que hay personas de 40 años también y hay otros de más de 80". Y añade: "es verdad que cada vez entra gente más longeva, que vivimos más y que este tipo de de patologías también afectan a población mayor".
Enfermedad infradiagnosticada
Además, ALCER Gipuzkoa quiere poner el foco en un dato y es que se considera que esta enfermedad es altamente prevalente y todavía poco conocida. "La enfermedad renal crónica es una de las enfermedades más desconocidas por la población y podría llegar a ser la tercera causa de muerte antes del 2050", advierte Amenabar quien además asegura que "tiene un elevado impacto sociosanitario y también en la calidad de vida de los pacientes, debido en parte a que sus síntomas son poco reconocibles en los estadios iniciales de la enfermedad, lo que dificulta su diagnóstico y tratamiento. En concreto, tiene una tasa de infradiagnóstico de un 40%".
Un dato que le ha puesto sobrenombre a esta enfermedad que es conocida como "la epidemia silenciosa".