Araba

Álava blinda su tejido industrial con un plan de choque fiscal ante la escalada bélica en Irán

La Diputación Foral diseña junto a SEA y la Cámara de Comercio un paquete de ayudas urgentes para garantizar la liquidez de las empresas y proteger el empleo

Vitoria-Gasteiz se mueve con antelación ante los nubarrones que llegan desde Oriente Medio. Aunque el territorio histórico respira hoy una "situación de calma" en sus centros de producción, la Diputación Foral de Álava no quiere dejar nada al azar. El diputado general, Ramiro González, ha activado una maquinaria de prevención para proteger el motor económico alavés frente a las posibles esquirlas de la guerra en Irán. En una alianza estratégica con los principales agentes económicos -SEA Empresas Alavesas y la Cámara de Comercio-, el Gobierno foral ya perfila un escudo fiscal extraordinario que se activará de forma inmediata si las hostilidades se prolongan en el tiempo.

Dos escenarios sobre la mesa

El análisis institucional parte de una premisa clara: la intensidad y duración del conflicto marcarán el ritmo de la respuesta. Por ahora, el ejecutivo alavés maneja dos horizontes posibles. El primero contempla una crisis de corta duración, un escenario para el cual el tejido productivo del territorio ya cuenta con mecanismos de defensa propios y está plenamente preparado. Sin embargo, el riesgo real reside en que la guerra se enquiste, lo que obligaría a las administraciones a intervenir con medidas de alivio financiero.

Ramiro González, tras reunirse con los presidentes de SEA, Juan Antonio Sánchez Corchero, y de la Cámara, Gregorio Rojo, ha sido tajante: la prioridad absoluta es la tesorería y la liquidez de las compañías. "Se trata de reducir la presión financiera para que las empresas puedan priorizar otros pagos esenciales, garantizando así la actividad económica y el mantenimiento del empleo", ha subrayado el mandatario alavés.

Oxígeno para la tesorería

El paquete de medidas que se está diseñando no es un salto al vacío, sino que recupera herramientas que ya demostraron su eficacia en crisis sistémicas anteriores. Álava hará uso de su soberanía fiscal para aplicar de manera "urgente y extraordinaria" mecanismos que eviten el estrangulamiento financiero de las pymes y grandes industrias.

Entre las medidas que se encuentran ya en fase de diseño destacan los aplazamientos extraordinarios en el pago de impuestos y una mayor flexibilización de los plazos administrativos. Asimismo, se contempla la exoneración de pagos fraccionados, la amortización acelerada de inversiones y, un punto vital para el día a día de las empresas, el adelanto de las devoluciones del IVA. Todo este arsenal busca inyectar oxígeno directo a las cuentas de resultados de los sectores más vulnerables a la inestabilidad internacional.

El frente de la factura energética

Pese a la estrategia de prevención, el impacto de la crisis ya se deja notar en un punto crítico: el precio de la energía. Para una economía como la alavesa, con un marcado perfil industrial y exportador, la exposición a los costes energéticos es, en palabras de González, "elevada". Las empresas electrointensivas del territorio ya venían sufriendo una desventaja competitiva frente a sus rivales extranjeros, y este nuevo conflicto no hace sino agravar una brecha peligrosa.

En este sentido, tanto la patronal como la Cámara de Comercio han puesto sobre la mesa demandas concretas para que la administración actúe como mediadora ante Madrid. Se solicita la eliminación temporal del Impuesto sobre el Valor de la producción eléctrica, así como un incremento en las compensaciones por costes indirectos de CO₂. Además, se estudia la posibilidad de reducir los peajes eléctricos y aplicar una rebaja en el IVA de la factura eléctrica, una medida que, según el diputado general, no solo beneficiaría a las empresas, sino que llegaría directamente a los bolsillos de las familias alavesas.

Coordinación institucional y social

La respuesta de Álava no es una acción aislada. La Diputación trabaja en estrecha coordinación con el resto de territorios históricos y con el Gobierno Vasco. De hecho, este movimiento se produce apenas 24 horas después de que el lehendakari, Imanol Pradales, convocara de urgencia al Grupo de Defensa Industrial en Zamudio. Se espera que el próximo martes el Ejecutivo vasco apruebe un primer paquete de acciones destinadas a reforzar la autonomía energética de Euskadi y la financiación de las pymes.

En el territorio alavés, el seguimiento será diario. La Diputación va a monitorizar en tiempo real la evolución de cada sector productivo para decidir cuándo es el momento exacto de apretar el botón de las ayudas. "Estar al lado de las empresas es defender los puestos de trabajo y a las familias", ha concluido González, reafirmando el compromiso foral de actuar como dique de contención ante una incertidumbre global que vuelve a poner a prueba la resiliencia del tejido económico vasco.

13/03/2026