16 visitas ACB y 372 días después, a Bilbao Basket le ha vuelto la sonrisa lejos de Miribilla. Ha costado ganar, más de la cuenta y de lo esperado, de nuevo a domicilio. Tan es así que todo el año 2025 quedó completamente virgen en los desplazamientos de los Hombres de Negro. Pudo haber sido antes de dar por finiquitado su calendario en Lugo, pero el Breogán le derrotó por 100-99, pero ayer, sí. La cancha de Fontajau no fue esquiva al acabar el choque bastante más entero que el Girona, al que se impuso por 89-93.
La anterior victoria doméstica databa del 28 de diciembre de 2024, cuando la muchachada de Jaume Ponsarnau se llevó incontestablemente el triunfo de Riazor por aquel 79-100 sobre el Coruña. De punta a punta de la península, la escuadra bilbaína supo hacer los deberes, y así matar otros dos pájaros de un tiro: sumar su sexto resultado satisfactorio a tres jornadas de llegar a la primera vuelta de la liga regular, y cerrar la cicatriz que el viernes dejó el Valencia a su paso por el Bilbao Arena.
Bilbao Basket acabó por hacerse, por fin, con “ese toque de suerte que hay que tener siempre”. Ha sido la primera reflexión de Xabier Aja en este día después dentro de ‘La Movida Deportiva’ de ONDA VASCA. El también analista y entrenador Txutxo Sanz ha confesado que no las tenía todas consigo: “Cuando faltaban cinco minutos dije que lo tenemos crudo, pero esto es así”. De hecho, se perdía 83-76 a tres minutos y medio que presagiaba lo peor, pero emergió la figura de Melwin Pantzar, cuyo triple frontal supuso el comienzo del fin para el conjunto catalán ante su parroquia.
Otras consideraciones del último choque disputado son que “tienes el partido ganado como lo tenía el Girona y lo palma por sus errores. Hacen cosas y faltas estúpidas, y cuando el contrario comete errores pasa esto y tienes que meterla, lo que hizo Harald Frey”. Además, “se perdió en casi todo pero, por una vez, tiró bien los tiros libres, que fueron muchos, y solo perdió nueve balones por 16 de Girona”.
Una de las claves del éxito pasó por el reencuentro con su clase de Darrun Hilliard. ”Se está jugando con muchísimo ritmo, metió sus tiros y se abrazó con Ponsarnau. Ahí se ve la confianza, que no está reñida con exigir. A eso se le llama mano izquierda. Hay que recuperarle sí o sí porque es el bueno de este equipo. Es muy buen jugador siendo el que mejor puntuación media lleva en el equipo”.
Aja y Sanz han bendecido este adiós a tan mala racha porque “es fundamental esta victoria. Burgos ya tiene entrenador y ya gana partidos”, y ahora llegan “Murcia, que ya sabemos quién le entrena -Sito Alonso- y Canarias con Txus Vidorreta, al que no le ganamos” dentro de una Liga ACB en la que, convienen, “puede descender el noveno y el único que lo está pasando realmente es el Granada”.