22 y 29. Los dos últimos miércoles de este mes de abril tienen la llave y la última palabra con Bilbao Basket en el punto de mira del firmamento baloncestístico europeo. Ya está servida la final de la FIBA Europe Cup y por vez primera en la historia de las finales por clubes, repiten dos en dos años consecutivos. Ahora hace falta ver si la escuadra de negro va a ser capaz de ir más allá, siendo el primero que alza en dos ocasiones esta competición surgida en 2015.
A diferencia de hace un año, cuando el éxito se vivió a domicilio, esta vez el trofeo estará presente en el Bilbao Arena buscando su dueño a lo largo de los meses venideros. Se va a tratar, por tanto, de "una final europea con la vuelta en casa y celebrarlo si se gana", apuntan, en este día después de tumbar en Miribilla al Szombathely húngaro, el dúo de analistas de ONDA VASCA, Xabier Aja y Txutxo Sanz.
El partido jugado anoche con triunfo en el Bilbao Arena sobre los magiares -un 95-88 que rubricaba el 81-98 de la ida- fue "espectacular. Es una gozada", indican. "Ya se vio que no eran malos, que saben jugar y que compitieron muy bien. Incluso nos pudieron ganar y gustó el partido. Un partido divertido porque saben jugar a baloncesto y en el tercer período les entró todo, con canastas increíbles", aunque, por lo que a los de Jaume Ponsarnau concierne, "cuando no están Pantzar ni Frey en cancha no es lo mismo. Pero el equipo está en racha y estamos jugando muy bien".
Buena falta hará continuar en esta línea, mostrando tan óptima dinámica, ya que, a pesar del precedente triunfal del curso pasado y de haber ganado sendos choques durante la segunda fase durante el presente -95-73 y 87-88-, "para una final no vale para nada", además de que "no es el mismo PAOK que vino a Miribilla, ni nada por el estilo", con nuevos elementos, comandados por un espectacular Breein Tyree en la vuelta de anoche en Murcia.
Y es que no solo en la cancha, la escuadra helena ha querido crecer entre bambalinas, "fichando a Andrea Trinchieri de director técnico, que será entrenador la próxima temporada, y han metido un par de refuerzos que no tienen nada que ver, y va a ser complicado". Pero, en todo caso, a nadie en Bilbao le queda duda de que los Hombres de Negro, en su afán por hacerse con el segundo trofeo continental en su cuarto de siglo de historia, "van con el cuchillo en los dientes a por todos los partidos. Con moral y con ganas, te atreves más veces y no tienes miedo al fallo", constatan los técnicos vizcaínos.