Actualizado hace 58 minutos
Este viernes Amurrio se va a convertir en centro de la lucha por el empleo industrial en Aiaraldea. Los trabajadores de Tubos Reunidos y Maderas de Llodio han unido sus voces en una movilización conjunta que busca ser un punto de inflexión en sus respectivos conflictos laborales. Con la amenaza de 301 despidos de Tubos Reunidos sobre la mesa, la jornada representa un órdago al futuro económico de una zona que se niega a ver cómo se desmantela su tejido productivo.
La movilización, que ha logrado aglutinar a los comités de empresa de ambas firmas y cuenta con el respaldo de la plataforma SOS Aiaraldea, tiene su punto de inicio en la emblemática rotonda San José a las 19:00 horas. Desde allí, l a marcha reclamará dignidad y soluciones reales ante unos expedientes de regulación de empleo (ERE) que, a juicio de la parte social, carecen de justificación técnica y humana.
Triunfo judicial de Maderas de Llodio
El ambiente de la marcha está marcado por la reciente victoria jurídica de la plantilla de Maderas de Llodio. Este pasado miércoles, el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) declaraba improcedente el ERE presentado por la multinacional Garnica, el cual afectó a 35 trabajadores de una plantilla de 151 personas.
Los delegados sindicales han sido tajantes: "La sentencia es clara. El despido colectivo no está justificado". Según el fallo judicial, los datos económicos aportados por la dirección para sustentar las supuestas causas productivas y organizativas contradicen las cuentas auditadas y registradas oficialmente por la propia empresa.
Ante este escenario, la exigencia del Comité de Empresa de Maderas Llodio pasa por la readmisión inmediata de los compañeros que salieron de la planta en octubre del año pasado. Los trabajadores de Maderas de Llodio, que mantienen una huelga indefinida desde septiembre, han advertido que no darán un paso atrás hasta que se cumpla la legalidad y se recupere la integridad de la plantilla.
El ERE en Tubos Reunidos
Si en Maderas de Llodio la batalla se libra en la ejecución de la sentencia, en Tubos Reunidos la tensión se encuentra en plena fase de negociación, aunque con posturas que parecen irreconciliables. La dirección de la empresa ha planteado un plan de viabilidad que conlleva 301 despidos (274 en la planta de Amurrio y 27 en Trapagaran) alegando pérdidas de 71,3 millones de euros y una abultada deuda que asciende a 263,2 millones.
En la última reunión celebrada este martes, la empresa puso sobre la mesa una oferta de bajas incentivadas y prejubilaciones a partir de los 60 años. Sin embargo, el comité de empresa ha tachado esta propuesta de "ridícula", asegurando que no ven generosidad alguna en las cifras planteadas. El temor es profundo: los sindicatos advierten que el posible cierre de la acería de Amurrio que contempla la dirección comprometería irremediablemente la viabilidad de todo el proyecto industrial.
Unidad de acción en Aiaraldea
Antes de la marcha general que tendrá lugar por la tarde, la plantilla de Tubos Reunidos se va a concentrar por la mañana en el puente de entrada de la fábrica para dirigirse al Ayuntamiento. Allí, los representantes de los trabajadores mantendrán un encuentro con el alcalde de Amurrio, Txerra Molinuevo, para trasladarle la gravedad de la situación y buscar el apoyo institucional necesario para frenar lo que consideran una sangría de empleo injustificada.
La movilización de esta tarde busca recabar el apoyo masivo de la ciudadanía de Aiaraldea. No se trata solo de dos empresas; se trata de la supervivencia de un modelo de vida. Los trabajadores denuncian que las direcciones buscan una reducción de costes drástica sin asegurar planes de futuro reales que garanticen la actividad a largo plazo.
Con el calendario apretando el próximo lunes 23 está prevista una nueva reunión negociadora en Tubos Reunidos.