Actualizado hace 2 minutos
Las aftas bucales son pequeñas úlceras blanquecinas con borde rojo que aparecen en el interior de la boca y que cualquiera que las haya tenido sabe perfectamente cómo duelen: al comer, al beber, al hablar. Suelen desaparecer solas en menos de dos semanas, pero esos días pueden hacerse muy largos si el afta está en una zona de roce constante. La cuenta especializada en salud @goldman_salud ha compartido un vídeo con tres estrategias naturales para acelerar la cicatrización y reducir el dolor mientras el cuerpo hace su trabajo.
¿Por qué aparecen?
La relación entre las aftas y el sistema inmune es real pero no es la única explicación. Las aftas bucales pueden deberse a carencias nutricionales como déficit de hierro, vitamina B12, ácido fólico o zinc, que son precisamente los nutrientes que el organismo necesita para mantener y regenerar la mucosa oral. También influyen el estrés, las mordeduras accidentales o el cepillado agresivo, los cambios hormonales, las alergias a ciertos alimentos y, en algunos casos, el uso de dentífricos con poco recomendables.
Es importante aclarar que las aftas no son contagiosas. Quien las tiene no transmite nada a nadie.
Cómo calmar y limpiar la zona
El primer remedio que propone @goldman_salud es enjuagarse con infusión concentrada de manzanilla o con agua con bicarbonato. Los dos tienen lógica. La manzanilla tiene propiedades antiinflamatorias y calmantes sobre la mucosa, y su temperatura facilita el contacto con la llaga sin irritarla. El bicarbonato, por su parte, ayuda a bajar el pH de la saliva y alivia las molestias de la lesión, creando un ambiente menos ácido que frena la irritación. La clave es usarlo disuelto en agua en forma de enjuague, nunca aplicado directamente sobre la llaga en polvo porque de hacerlo sí puede provocar ardor.
Qué aplicar directamente sobre el afta
El segundo paso es la aplicación directa de gel de aloe vera puro, aceite de coco o miel directamente sobre la úlcera. Los tres actúan como una barrera protectora que reduce el contacto del afta con los alimentos y la saliva, disminuyendo el dolor y facilitando la cicatrización.
Limón y miel