El pasado 1 de octubre, jueves, la DGT (Dirección General de Tráfico) aprobó una de las reformas más esperadas: el Reglamento General de Circulación. Con el claro objetivo de garantizar la seguridad del peatón, introduce una serie de normas que cambian por completo la prioridad de algunos usuarios en la vía. Sobre todo en los semáforos, poniendo en marcha unas modificaciones nunca antes vistas en las carreteras.
El adiós a una señalización polémica
Durante mucho tiempo, la luz ámbar intermitente se podía ver junto a una luz verde para los peatones que cruzaban la calle. Al verse de manera simultánea, causaba atropellos y daba lugar a confusiones, al hacer depender la prioridad de paso de los reflejos y la interpretación del conductor.
Por lo tanto, con este reglamento aprobado por la DGT, los semáforos para automóviles permanecerán en rojo estricto mientras el semáforo de los peatones esté activo. Como resultado, muchos municipios deberán reprogramar intersecciones para hacer un tráfico más fluido.
Protección para el usuario vulnerable
Con esta norma que implica a los semáforos, la prioridad la tendrá toda aquella persona que sea un “usuario vulnerable de la vía”, categoría que protege a peatones, ciclistas, usuarios de patinetes eléctricos y ocupantes de vehículos de dos ruedas, así como a menores, ancianos y personas con discapacidad.
Asimismo, esta nueva normativa le da prioridad absoluta de paso a los viandantes en las calles que dispongan de una plataforma única. Es decir, en aquellas zonas en donde la acera y la calzada comparten la misma cota sin bordillos delimitadores.
También habría que mencionar que es una regla que defiende los conocidos “caminos escolares seguros”. Dicho de otro modo, se trata de rutas diseñadas para que los menores de edad puedan acudir a los centros educativos a pie o en medios no motorizados.
Dos jóvenes ciclistas se disponen a cruzar un paso de peatones.
Sanciones económicas y pérdida de puntos
El incumplir esta nueva señalización de la DGT supone algunas multas. La más común, saltarse el semáforo en rojo o girar indebidamente sobre el paso de peatones acarrea una infracción económica de 200 euros y la retirada de 4 puntos del carnet de conducir.
Los sancionados pueden solicitar una reducción del 50% en la multa (quedando en 100 euros) si pagan el importe dentro del periodo de pronto pago de los 20 días posteriores a la notificación, renunciando a formular alegaciones.
Un peatón cruza la carretera
Otros detalles del nuevo reglamento
La nueva reforma de la DGT también introduce más normas clave de seguridad vial. Por ejemplo, al adelantar ciclistas en carretera, los conductores deben bajar su velocidad al menos 20 km/h por debajo del límite de la vía y mantener una distancia lateral mínima de 1,5 metros.
Dentro de las zonas urbanas, en el caso de los vehículos a motor, tienen la obligación de guardar cinco metros de separación respecto a las bicicletas.
Por su parte, los motoristas deberán conducir obligatoriamente con guantes y calzado cerrado. Y, en autovías congestionadas, se deberá facilitar un carril de emergencia apartándose a los lados.