Vida y estilo

2050, el año en el que la mitad de la población mundial tendrá miopía

La regla del 20-20-20 se presenta como una de las claves para revertir esta situación
Una joven con gafas.
Una joven con gafas. / Freepik

Actualizado hace 7 minutos

Afecciones oculares como la miopía están cada vez más extendidas entre la población. La preocupación es tal en este contexto, que la Organización Mundial de la Salud (OMS) hablaba ya en 2018, antes de la irrupción de la pandemia del covid-19, de más de mil millones de personas en todo el mundo que vivían entonces con deficiencia visual porque no recibían la atención que necesitan para afecciones como la miopía, la hipermetropía, el glaucoma y las cataratas, según el primer Informe mundial sobre la visión publicado por la Organización Mundial de la Salud.

Ese informe puso ya entonces sobre la mesa que el envejecimiento de la población, los cambios en los estilos de vida y el acceso limitado a la atención oftalmológica, en particular en los países de ingresos bajos y medios, son algunos de los principales factores que impulsan el aumento del número de personas con deficiencia visual. Una vez más, entre estas afecciones que están despertando la preocupación se encuentra la miopía, ya que el aumento del tiempo que se pasa en espacios interiores y de las actividades que implican una “visión de cerca” están provocando que un mayor número de personas padezcan miopía.

Ante esta realidad, Fran Zunzunegui, óptico-optometrista delegado del Colegio Nacional de Ópticos-Optometristas de Gipuzkoa, explica que la sociedad está cada vez más concienciada sobre el uso por ejemplo de las pantallas, aunque matiza: “Los adultos cada vez están mas concienciados, por el trabajo sobre todo, pero los jóvenes con el ocio no. Los jóvenes con el móvil, la tablet y los portátiles no están concienciados de las repercusiones que tiene el abuso de los dispositivos electrónicos en su salud ocular”. Y es que en los adultos las consecuencias de un uso excesivo de pantallas están más enfocados a molestias en cuanto a dolor de cabeza, picor de ojos, lagrimeo… Y en los jóvenes los cambios suelen venir más con el aumento de la miopía.

Para prevenir estas dolencias, especialmente en adultos, existen formas de prevención. “Si sigues los consejos de descansar cada media hora un minuto mirando de lejos, o la regla 20-20-20 (cada veinte minutos, descansar veinte segundos mirando a veinte pies, que son seis metros)… Con una corrección óptica adecuada, una buena iluminación y un buen contraste en la pantalla no tiene por qué dar sintomatología preocupante”, detalla Zunzunegui, aunque recalca que sí puede producir sequedad ocular si no se parpadea lo suficiente, ya que con los móviles y los ordenadores se inhibe el parpadeo, se parpadea menos.

Otra clave a tener en cuenta es, como mencionaba la OMS, la distancia a la que se utilizan estos dispositivos. “No es lo mismo ver un móvil o tablet a 40 centímetros que por ejemplo a 25. La distancia cuenta mucho en cuanto al estrés y al cansancio visual”, asegura el experto, que añade que no solo es el dispositivo en sí, “sino también la distancia. Por eso, entre los consejos de ergonomía visual que se suelen dar a jóvenes está usar el móvil por ejemplo a la altura del esternón, a 40 centímetros. No más cerca. Y cada media hora descansar un minuto mirando lejos o la 20-20-20. Así se tienen menos síntomas”.

Porque las pantallas no son lo que daña el ojo, sino la distancia de enfoque, una realidad que responde además a pura anatomía: “A mí me ha pasado por ejemplo de venirme un padre muy orgulloso de que su hijo de quince años no tiene móvil pero se lee tres libros a la semana y pasa mucho tiempo leyendo de cerca; ese niño también suele tener sintomatología, sobre todo la miopía”, comenta Zunzunegui, porque la miopía aumenta de igual manera si es un libro o una pantalla. “No es el hecho de la luz que emite, sino que es la distancia de enfoque. El ojo no está preparado anatómicamente para estar mucho tiempo enfocando de cerca. Todavía está hecho para ver al león y que no nos coma, y ver la cebra y nosotros comer. Ya sea móvil, papel, pintarse las uñas o hacer pulseras, lo que sea de cerca durante mucho tiempo, va a conllevar unas molestias”, resume.

Tiempo de pantalla

Sin embargo, son muchos los padres preocupados por la temida luz azul de las pantallas que utilizan asiduamente sus hijos. Ante esto, el óptico-optometrista es tajante al afirmar que se han “demonizado” y que “lo único en lo que parece haber algo de evidencia es que sí puede alterar el ciclo circadiano, la secreción de melatonina a la hora de dormir, pero sobre todo si se utilizan estos dispositivos entre las nueve de la noche y las doce”. El tiempo de uso es en ese sentido una duda recurrente entre muchas familias, pero la OMS es clara al detallar que no se recomienda que los lactantes (menores de un año) pasen tiempo frente a pantallas, los niños de 1 año tampoco y para los pequeños de 2 años no debe exceder una hora. Entre 3 y 4 años, la regla será la misma, cuanto menos mejor. Entre 12 y 18 años el tiempo recomendado suele encontrarse entre una y dos horas para uso recreativo fuera del horario académico.

Diagnóstico temprano

En el campo de la miopía, los casos cada vez se diagnostican con más frecuencia y antes. “Ha habido un antes y un después con la pandemia. Con la pandemia nos metimos todos en casa, hubo una falta de luz natural, un exceso de utilización de pantallas, y un exceso de visión de cerca. Todos estos factores están relacionados con el aumento de la miopía, sobre todo infantil y juvenil”, reconoce Zunzunegui, que añade el preocupante dato de que en 2050 alrededor de la mitad de la población mundial será miope. Por eso, pone en valor las revisiones tempranas para detectar entre los 3 y los 10 años patologías que puedan derivar en consecuencias para toda la vida y las ayudas del gobierno. “Está muy bien, estamos muy de acuerdo porque todavía hay población de bajos recursos que no tiene acceso a una buena salud visual”, concluye.

2026-03-16T08:57:37+01:00
En directo
Onda Vasca En Directo