El piloto Luis Casas Arruti acudió al podcast 'Hasta la Cima', donde entre otras cuestiones le preguntaron por el aeropuerto que más dificultad le había supuesto a lo largo de su carrera. La respuesta apuntó a Loiu. "Yo pienso que en el Estado es el de Bilbao", dijo sin dudar. No es una opinión aislada ni sorprendente entre quienes trabajan en aviación comercial, pero escucharla desarrollada por alguien que lo vive desde la cabina da una dimensión distinta a lo que para muchos pasajeros es simplemente un aterrizaje con más turbulencias de lo habitual.
Lo que dijo el piloto
"¿Qué aeropuerto te ha supuesto la mayor dificultad hasta ahora en tu experiencia volando?", le preguntaron. Su respuesta fue esta: "Yo recuerdo ahora mismo el más complicado, es bien sabido por todo el mundo, yo pienso que en España es el de Bilbao, porque tiene unas condiciones climáticas y la orografía bastante complicada, sobre todo en días que hay viento sur, que es cuando el viento viene desde el mar hacia tierra, la orografía que tienes todo lleno de montañas y abajo en la pista puede haber un viento dentro de los límites de las aerolíneas o de las aeronaves, pero por más arriba. Con la orografía de las montañas el viento va friccionando con las montañas y se generan unas turbulencias bastante complicadas".
La trampa del viento sur
El aeropuerto de Bilbao está encajado en un valle rodeado de montes. El viento sur, que sopla desde el interior de la península hacia el Cantábrico, es el escenario más temido por los pilotos. La paradoja que Casas Arruti describe con precisión es que en esas condiciones el viento a nivel de pista puede estar dentro de los límites de la aeronave, pero los tramos más difíciles del aterrizaje son otra historia. El flujo de aire al chocar con las laderas de los montes que rodean el aeropuerto genera turbulencia mecánica: el viento no pasa limpio sino que se fragmenta, se acelera, cambia de dirección y crea bolsas de aire inestable que el avión atraviesa durante el descenso.
Esa turbulencia no siempre es visible ni predecible desde tierra. Un avión puede empezar la bajada con datos de viento manejables y encontrar condiciones muy distintas a medida que desciende entre las montañas. Es precisamente esa imprevisibilidad lo que convierte el aeropuerto de Bilbao en un destino que exige más de los pilotos.
Aeropuerto de Loiu.